Desnuda, tumbada boca abajo, cubierta con una toalla y mirando a un cubo lleno de agua en el que flotan varias orquídeas. Música relajante de fondo y olor al aceite de coco que se desliza por mi cuerpo.
La primera vez que fui a darme un masaje tailandés, me invitó Sandra Mancebo, fundadora de 100×100 comunicación. Por aquella época yo estaba colaborando con la revista “Calle 20″ . Mi misión consistía en escribir una pequeña reseña de cuatro locales diferentes para una sección llamada “Localizados”. Sandra quería que incluyera Luhare Siam Masajes en la revista y sabía que la mejor manera de convencerme era que lo probara.
Nada más entrar, te quitaban los zapatos y te daban unas zapatillas. Te conducían a la ducha de donde salías sólo con un albornoz y unas braguitas de papel. Experimenté el Thai Herbal Heat, que consistía en dejarte amasar con unas bolas calientes rellenas de hierbas. Antes de irte, te invitaban a un té.
Poco después, volví, esta vez acompañada y pagando. Me había convertido en prescriptora. Probé un nuevo masaje: el Tradicional Tailandés. En esta ocasión, no había ducha y tenía que vestir una especie de pijama. Me sorprendió como la masajista, sin decirle nada, encontraba mis bloqueos y sobre todo cómo, ejerciendo presión en otros lugares y sometiendo mi cuerpo a fuertes estiramientos, conseguía relajarme. Salí de allí agotada. Al día siguiente me dolía todo y me prometí no volver. Pero dos días más tarde estaba como nueva y falté a mi palabra.
Ha pasado mucho tiempo y hoy, que me dolía mucho el hombro y el cuello, he vuelto a ir. Me ha sorprendido que tuvieran hora reservando en el mismo día (antes había que pedirla con una semana de antelación). Al llegar no ha habido ducha, ni pijama y al salir, tampoco té. Ahora el sitio se llama Relax Thai Masajes (C/Guatemala 1, Madrid). Desconozco si ha cambiado de dueños o sólo de nombre, porque las masajistas siguen sin hablar español. Los detalles están mucho menos cuidados pero las manos siguen siendo prodigiosas.
Miércoles, Mayo 14, 2008 a las 9:30 am
En éste caso importa mas el fondo que la forma con lo cual si faltan los detalles pero lo principal está resuelto continúa mereciendo la pena.
Miércoles, Mayo 14, 2008 a las 1:39 pm
Hola Usúe, solo saludar, poco puedo comentar de momento. Todo llegará.
Un beso.
Lunes, Julio 14, 2008 a las 11:58 pm
Me gustan los textos en los que eres la protagonista que experimenta las situaciones, parece que las palabras brotan de los poros de tu piel………..
PD: De nada
Martes, Julio 22, 2008 a las 11:50 pm
Tienes razón al parafrasear al famoso publicista, “el mensaje es el masaje”, siempre lo seguira siendo desde el comienzo de los tiempos, aunque hay gente contraria y para todo.
Un saludo
Rey.
Viernes, Julio 25, 2008 a las 1:57 am
Tienes razón al parafrasear al famoso publicista, “el mensaje es el masaje”, siempre lo seguira siendo desde el comienzo de los tiempos, aunque hay gente contraria y para todo.
Un saludo
Rey.
Lunes, Agosto 18, 2008 a las 3:02 pm
Hola, he esado trasteando por tu blog, y me ha llamado la atención esta experiencia. Me gustaría comentarte algunas cosas sobre este sitio en privado, si quieres puedes escribirme a sylvyog@hotmail.com