Leo en el Facebook: “Blanca de Castilla Revival. Gran quedada”. Hace unos meses, Marisa Sicilia, la hermana mayor de una de mis mejores amigas hasta octavo de EGB, creó un grupo de alumnos de mi colegio en Facebook. Ya somos 222 miembros.
Me hace gracia recibir la convocatoria a este gran evento justo el día en el que se celebra el homenaje al maestro.
Son muchos los recuerdos que guardo de mis profesores. Mi primera tutora se llamaba Chus Salamanqués y el primer día de colegio, con tan sólo dos añitos, les dijo a mis padres que no quería verme nunca más con pañales.
De primero de EGB, además de a Luis, mi tutor, recuerdo sobre todo el día en el que murió Buencamino, mi primera profesora de inglés, a la que mi padre llamó “Buencamino Malapata” para hacerme más llevadero aquel pequeño trauma infantil.
En segundo, mi tutora se llamaba Lidia. Tenía fama de ser una profesora muy dura y, cuando en cuarto de EGB tuve que leer en la celebración del Sacramento de la Penitencia, me mandaron a su clase para que me corrigiera y poder alcanzar la “perfección”.
En tercero, mi tutor fue Luis Bachiller, al que recuerdo con especial cariño. En cuarto, Mari Carmen López, que nos preparó para hacer la primera comunión. Creo que fue también en cuarto cuando Loles, la profesora de inglés, nos eligió a Laura, Nieves, Raquel y a mí para cantar un rap en defensa de la Naturaleza. Ya en RNE, volví al colegio y grabé a sus alumnos cantándolo, para un reportaje que tenía que hacer sobre el medioambiente.
En quinto, mi tutor era Alfredo, otro profesor del que también aprendí mucho y al que, a pesar de su mal genio, nunca le faltó una sonrisa. También me dieron clase Josefina, la madre de mi amigo Roberto, que nos dio nuestra primera clase sobre el aparato reproductor, y Milagros, una de las viejas glorias del Blanca que se jubiló aquel año.
De séptimo y octavo, los años de mi estúpida adolescencia, recuerdo especialmente a Manuel Dieguez, que me escribió en un cuaderno: “No llores porque no puedes ver el Sol o las lágrimas te impedirán ver las estrellas”. Y a Ángeles Letamendi, que me obligó a acentuar mi nombre.
BUP y COU fueron años decisivos para nuestra formación, tanto académica como personal. Gracias a Elisa, con quien suspendí mi primer examen, decidí estudiar letras. Gracias a Germán, que leyó mi primer cuento, decidí dedicarme a escribir. Gracias a Julia empecé a amar la literatura. Gracias a Maria Antonia, aprendí que no hay nada imposible. Y gracias a José María, que el amor mueve montañas.
A Lola, Miguel Ángel, Esther, Beatriz, Rocío, Ana, las hermanas Marco, Francisco, José María, Pilu, Andrew, Mercedes, Pilar…y a toda esa larga lista de personas que en aquellos años de mi vida me enseñásteis algo y contribuisteis a que fuera yo, GRACIAS.

Homenaje al maestro
Desde hace cuatro años, el 30 de septiembre se homenajea a los maestros. Con este motivo, La Fundación de Ayuda Contra la Drogadicción (FAD) ha lanzado una campaña orientada a apoyar la labor de los docentes. Su objetivo es sensibilizar a la sociedad española sobre la importancia decisiva de la labor de los docentes y sobre la necesidad de que esta tarea sea reconocida, valorada y apoyada.
El mensaje de la campaña es: “Luke Skywalker sería otro Luke Skywalker si no hubiese existido Obi-Wan. Todos tenemos alguien a quien agradecer lo que somos”. LucasFilm ha cedido los derechos de forma gratuita a la FAD, gracias a la colaboración de Twentieth Century Fox.
Escrito por usue
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