El título de este libro engaña. Al menos yo me imaginé el típico manual en tono de humor para ser una cabrona. Nunca me lo habría comprado de no ser por estas líneas de la contraportada:
¿Estás cansada de aguantar a un jefe que no te valora? ¿Odias tener que levantarte todos los días para desempeñar un trabajo mecánico que no te aporta nada? (…) La Perfecta Cabrona regresa y se dirige a todas las mujeres emprendedoras que en algún momento dejaron de escuchar su propia voz y que están dispuestas a cumplir todo lo que se proponen.

La Perfecta Cabrona en el trabajo
La Perfecta Cabrona regresa porque a este libro lo preceden otros dos de la misma autora, Elizabeth Hilts: “Manual de la Perfecta Cabrona” y “La Perfecta Cabrona y los hombres“.
Yo todavía no me lo he leído pero si quiere puede leerse el “Manual de la Perfecta Cabrona” desde aquí.
“La Perfecta Cabrona en el trabajo” (“The Bitch at Work“), publicado por Santillana Ediciones Generales, debería estar en la sección de autoayuda de las librerías en vez de en la de humor. No me ha hecho reir ni una sola vez y sin embargo sí que me ha hecho reflexionar sobre situaciones frecuentes del mundo laboral.
La Cabrona Interior nunca tiene miedo a decir lo que piensa. Sabe lo que quiere y no está dispuesta a conformarse con menos. El punto de partida del libro es la definición del éxito. No hay una definición universal. Cada persona tiene que esbozar la suya y redibujarla infinidad de veces a lo largo de su vida. Nuestra definición personal del éxito nos tiene que ayudar a soñar a lo grande.
El libro expone los casos de diversas personas que supieron reaccionar ante distintas dificultades que se les plantearon en el mundo laboral.
Me quedo con una serie de reflexiones del libro:
- “Si pedimos a aquellos que tienen que rendirnos cuentas que hagan su trabajo bien, y eso significa que tienen que trabajar más que antes, es probable que nos llamen Cabronas”. Por el mero hecho de ser jefa, ya te van a llamar cabrona. Así que por lo menos tómate la libertad de hacer las cosas a tu estilo.
- El trabajo de jefe no consiste tanto en producir como en dirigir la producción.
- “Los malos jefes son inaccesibles o no están disponibles . No apoyan o incluso descalifican a sus equipos. Son negados y tienen favoritismos. (…) Todo esto crea inevitablemente un ciclo negativo de baja moral, disminución en los niveles de motivación y falta de productividad”.
- “Los grandes jefes inspiran. (…) Nos guían para que hagamos las cosas lo mejor que podamos, se les ocurren soluciones creativas para los problemas a los que nos enfrentamos y ofrecen el tipo de apoyo que necesitamos para desarrollar las soluciones que proponen. Y reconocen todo nuestro trabajo”.
- “Si te caes siete veces, levántate ocho. Con el tiempo, la mayoría de los errores desaparecen y nadie los recuerda excepto tú”. Lo importante es sacar una enseñanza personal de esa metedura de pata y pasar a la acción.
- “Es mejor pedir perdón que pedir permiso”.
- Una frase de Coco Chanel: “Para mí el dinero sólo tiene un sonido: libertad”.
Por supuesto el libro da muchos más consejos, pero no los voy a contar aquí porque significaría jugar con las cartas sobre la mesa. El que quiera conocerlos, que se lo lea.
Aunque se llama “La Perfecta Cabrona en el trabajo” creo que su lectura puede ser tan útil para mujeres como para hombres.
Escrito por usue