Son muchos los clientes que demandan un viral y también unos cuantos los creativos que piensan que para conseguir que un vídeo se comparta y sea visto por muchas personas, debe ser cutre y parecer hecho en casa, estar rodado en código de humor o ser soez, y en ningún caso mostrar una marca.
Os dejo con un nuevo ejemplo, que no cumple ninguna de estas normas y sin embargo cuenta con casi seis millones de visitas.
Para mí las claves del éxito en este caso son contar una historia sencilla, cercana y simpática, que puede ser entendida en cualquier lugar del mundo. Sabemos que nos la regala Schweppes y en ningún caso nos molesta la presencia de la marca. Al contrario: sentimos gratitud hacia ella por ofrecernos una historia como ésta.
Escrito por usue