Un blog sobre nuevas tecnologías, medios de comunicación, publicidad, marketing, ocio y cultura. La información que por falta de tiempo y espacio queda fuera de las publicaciones, además de mis reflexiones que, por cuestiones de objetividad y rigor periodístico, tampoco se incluyen.
El grupo Hartas de tu axila está de gira por Madrid y Barcelona hasta el 5 de julio para presentar el videoclip y firmar discos. En Madrid coincide con el Rock in Rio. Me pregunto si alguien asistirá a la cita de las tres rockeras.
El videoclip de “Ellas las prefieren secos”, que forma parte de la campaña creada por LOLA para el lanzamiento de Axe Dry, ha sido producido por Sturendo Filmakers y se puede descargar desde www.hartasdetuaxila.com
Trabajando en el sector publicitario y llevando más de un año recibiendo notas de prensa casi diarias sobre el Rock in Rio, confiaba en que alguien me regalara un par de invitaciones. No fue así. Al final el tiempo se me echó encima y tampoco compré entradas. Terminé viendo los conciertos en casa. De no ser por las despiadadas e interminables interrupciones publicitarias me atrevería a afirmar que lo vi mejor, más fresquita y menos cansada, que si hubiera ido a la Arganda.
Interrumpir la emisión con un bloque de más de 20 anuncios no es nuevo. Cuando lo que interrumpen es una película, aunque puedas incluso llegar a perder el hilo del argumento, la publicidad es hasta útil para ir al baño, preparar la cena o llamar a un amigo. Y cuando se reanuda la emisión, la película está exactamente en el punto donde la dejaron. Sin embargo, cuando lo que interrumpen es la transmisión de un concierto en directo, la emisión se reanunda varias canciones después.
Por si me leen los responsables de La 2, si quieren cuidar a sus telespectadores, les propongo en primer lugar emitir el concierto en falso directo, retomando la transmisión en el punto en el que se dejó aunque se vaya sumando tanto retraso a la emisión como minutos de publicidad se vayan intercalando. En segundo lugar, cortar la emisión sin dejar a nadie con la palabra en la boca. Y por último, y lo más importante, no dividan por la mitad la pantalla para emitir publicidad en uno de los recuadros.
Ésta es una práctica que se ha puesto de moda y no me molestan si la hacen, por ejemplo, durante una transmisión deportiva porque, aunque se sacrifique el sonido en favor de la publicidad, sólo con imágenenes puedo enterarme de lo que está pasando en el estadio de fútbol, la cancha de baloncesto o en el circuito de Fórmula 1. Pero ¿qué pasa si en la mitad de la pantalla veo a Carlinhos Brown pero no puedo escucharle? ¿A quién se le ocurrió esta brillante idea? En este caso, sólo se me ocurre una solución para poder ver la publicidad a la vez que escuchamos la transmisión de un concierto en televisión: que lo que aparezca en la mitad de la pantalla dedicada a la publicidad sea una sucesión de campañas gráficas, es decir, creadas para aparecer en prensa escrita.
Carlos Boyero dedica su columna en “El País” de hoy precisamente a este asunto. Parece que no soy la única a la que me sentó mal lo que hizo La 2.
…De repente, en medio de la segunda canción, la pantalla del televisor se divide. La mitad la ocupa Neil Young y en la otra aparece una señora vendiendo los milagrosos dones de un depilatorio (¿o era una compresa mágica?) y a continuación el ex futbolista Kiko preguntándose qué deben de tener los hombres en la cabeza. Su lucidez le responde inmediatamente: “Todo menos caspa” y nos cuenta que su tupido cabello mantiene una salud inmejorable desde que usa determinado champu. Y me digo que no es real lo que estoy viendo, que un espíritu maligno me ha colado un tripi chungo en la bebida.
Presten atención a este tema. Podría convertirse en la canción del verano. Se colgó en Youtube hace exactamente seis días y ya cuenta con 10.264 visitas. Esta mañana, cuando lo he escuchado por primera vez, tenía 8.358. Es una canción muy pegadiza, con un vídeo dinámico y colorido que se presta a la viralidad. Es una creación de la agencia Dimensión y la productora OnTime, para el Gobierno Vasco, en la línea de su campaña anterior. Su objetivo es promover el uso del euskera, principalmente entre los jóvenes.
Debajo del vídeoclip encontrarán la traducción de la letra.
Aunque nos habíamos escrito varios mails, conocí a Tomás Marcos en persona en la presentación de “El glosario de las marcas“. Me contó varios proyectos que tenía entre manos, entre ellos invitar a un grupo de taxistas y a un grupo de bloggeros a ver “Quisiera Ser“. El objetivo estaba claro: taxistas y bloggeros podían convertirse en grandes prescriptores del musical y convencer a sus clientes y lectores para ir a verlo.
Unos meses después recibí una invitación de la agencia Aplus Field Marketing, en la que trabaja Tomás Marcos, para disfrutar del musical. No soy taxista y entonces tampoco era bloggera. Me invitaban porque trabajo en una revista de marketing y publicidad.
En el guión de ”Quisiera Ser” hay varias referencias al mundo de la publicidad, que me hicieron pensar que ésa podía ser la razón por la que nos habían invitado, porque fuera un musical con el que el sector en el que trabajo pudiera sentirse especialmente identificado. María García, directora de marketing y comunicación de Spectalia, nos reveló que la razón principal de la invitación era que diéramos a conocer las posibilidades publicitarias que ofrece el musical. Para empezar, “Quisiera Ser” se desarrolla en un tren porque Renfe es su principal patrocinador. Inicialmente el guión situaba la acción en un avión pero Iberia rechazó el patrocinio. El texto está abierto a otras pequeñas variaciones para dar cabida a más anunciantes. Además Spectalia ofrece la posibilidad de hacer una función exclusiva para una determinada compañía y a lo largo de la representación incluir pequeños guiños a sus empleados o clientes.
Disfruté mucho del espectáculo, que incluyó una visita a los camerinos. Lo que más me gustó fue la sala en la que se guarda el vestuario, calzado y pelucas, perfectamente ordenados por actor. Después subimos al escenario, metálico y ligeramente inclinado hacia el público, lo cual hace más difícil y meritorio el movimiento de los artistas. Por último, tuvimos la oportunidad de hablar con varios de los integrantes de la compañía.
Termino este post con “Resistiré“, una canción que, aunque ya la conocía, redescubrí el día que fui a ver “Quisiera Ser”. La letra no tiene desperdicio.
La canción a la que hacía referencia El Vigía se llama “Verdad que sería estupendo”.
Cómplices es uno de mis grupos preferidos y este tema, la razón principal. Lo escuché por primera vez en el colegio, durante una charla sobre la paz que prepararon unas compañeras. Es una canción muy visual. Cierre los ojos y deje volar su imaginación.
Jesús García Risco, mi compañero de Interactiva Digital y excompi de la Universidad, me acaba de pasar un vídeo musical de Weezer que, en su opinión, es un “claro homenaje” a YouTube.
“Salen todos: los de mentos, el niño de chocolat, el ratón ese que se da la vuelta, la defensora de britney spears…”, comenta Jesús.