Hoy por fin hemos ido al restaurante La Gabinoteca. Y digo por fin porque hace tiempo que queríamos ir pero no admiten reserva y siempre que íbamos había una larga lista de espera. Hoy hemos llegado a las 20:30 y no hemos tenido problema.
Algo parecido nos pasa con Las tortillas de Gabino, restaurante del mismo dueño, al que todavía no hemos conseguido ir. Habrá que seguirlo intentando.
El restaurante tiene dos alturas y distintos ambientes en función de la mesa que elijas. Si es tu primera vez, el camarero te explica la carta de vinos. La han elaborado conjuntamente un sociólogo y un enólogo. Tienes que ir contestando a una serie de preguntas y según lo que respondas llegas a un vino u otro.
Después te recomienda pedir entre dos y tres platos por persona porque las raciones son pequeñas. Nosotros hemos empezado con un par de croquetas de jamón. Redondas y muy suaves. Luego, salmorejo, en un pequeño vaso. A continuación, queso de raclette con patata, servido en una jarrita de las de antaño para colar y reciclar el aceite. Al mismo tiempo, nos han servido la fideata con pulpo y sepia, que mejora mucho al mezclarla con el all i oli. Por último, magret de pato con kikos, que le aportan un sabroso toque crugiente. De postre, hemos elegido la brutal espuma de chocolate caliente (y lo de brutal no lo he dicho yo, sino que es parte del título) y panna cotta con fresas estofadas.
Volveremos para probar el “Juan Palomo, ya sabes, yo me lo guiso yo me lo como”, un postre que consiste en construir tu propio plato a partir de los ingredientes que te llevan a la mesa, sacar una foto, subirla a la web y participar en un concurso, cuyo premio es una cena para dos personas. Buena idea…
Un dato más: los lunes un mago pasa por las mesas haciendo trucos para los comensales.
Precio medio: 22 euros.
Fernández de la Hoz, 53. Madrid.
Escrito por usue 

Un viernes sin plan, tras consultar la revista “On Madrid”, decidimos ir a un restaurante suizo que no conocíamos:
El personal, muy atento, te explica que hay que mover el pincho haciendo ochos para que se mezclen bien los quesos y el licor y te recomienda dejar el primer bocado enfriándose en el plato mientras preparas el segundo. En lo que llega la fondue, te ofrece un par de vueltas de