Un blog sobre nuevas tecnologías, medios de comunicación, publicidad, marketing, ocio y cultura. La información que por falta de tiempo y espacio queda fuera de las publicaciones, además de mis reflexiones que, por cuestiones de objetividad y rigor periodístico, tampoco se incluyen.
¿Se acuerdan de las postales que me dieron con el proyecto Sugus? ¿Aquellas de mosaicos hechas con Sugus? Le di una a mi tía Blanca, que también es mi madrina y una verdadera artista haciendo punto de cruz. Cuando la vio, dijo: “esto se puede utilizar como patrón”. Y se puso manos a la obra. Éste ha sido el resultado.
Beetle hecho con punto de cruz a partir del mosaico de Sugus
Desde pequeña, cuando como Sugus, dejo que se deshagan entre la lengua y el paladar. No me gusta masticarlos. Detesto que se me peguen en los dientes.
Recuerdo que, cuando iba al colegio, muchos niños repartían caramelos por su cumpleaños. Yo me los guardaba. Me los comía poco a poco. No más de uno al día. Me duraban mucho tiempo. Los Sugus acababan poniéndose duros. Pero no me importaba porque, como yo los chupaba, se ablandaban en mi boca.
El que más me gustaba era el de color granate aunque desconocía que fuera de cereza.
Hoy estoy haciendo una cata de Sugus en casa. Primero he probado el de naranja. Mientras lo saboreo me imagino como un chorro de nata líquida cae sobre la cáscara de la naranja. En el caso de los de cereza, me vienen a la mente las piruletas con forma de corazón. Con el de limón, los polos Popeye, esos que en algún momento de mi infancia costaban ¡25 pesetas! El de fresa me recuerda a los yogures de este sabor. Y por error se me ha pegado en las muelas…¡Horror! Por último, pruebo el de piña. Curioso: sabe a piña…
Al abrir el Sugus Cube, me vino a la mente una pregunta: ¿habrá el mismo número de Sugus de cada color en cada caja? En vez de contarlos, he decidido alinear los Sugus por colores y comparar la longitud de las filas. Lo he hecho con los dos Sugus Cube por separado. El resultado es muy gráfico.
Rascacielos Sugus
Parece evidente que no los cuentan. Y tiene que haber una razón por la cual hay menos, mucho menos, Sugus de piña en el Sugus Cube. ¿Tal vez porque hay sticks de piña que se comercializan de forma independiente?
Stick de piña
También puede ser porque el azul sea el color que menos atrae a los niños o la piñael sabor que menos demandan. Aunque si fuera por esta última razón también debería haber menos de cereza, ¿no?
Durante mi primera semana en Grupo R dediqué gran parte de mi tiempo a buscar proveedores con los que trabajar en la gran campaña de lanzamiento en social media de lainformacion.com.
Encontré entre otros a trnd, una comunidad en la que sus miembros tienen la oportunidad de probar nuevos productos y servicios. Y qué mejor forma de conocerles que participar en uno de sus proyectos.
Estaba a punto de empezar uno para Sugus. Me apunté y me seleccionaron. Soy una de los 1.100 trendianos que probaremos en exclusiva el nuevo formato Sugus Cube.
Días después de avisarme de que había sido seleccionada recibí dos cajas Sugus Cube de 400 gramos, 1 camiseta de edición limitada, 20 sticks Sugus de piña, 30 postales y un llavero.
Lote de productos Sugus
Tengo que probarlos todos y opinar. Luego, invitar a mis amigos a degustarlos y recoger sus comentarios. Difundir y compartir sus experiencias en la página de trnd dedicada a Sugus. Y pensar ideas para generar WOM. Casi nada…