Vamos a salir de la crisis

Martes, mayo 12, 2009
Nosotros vamos a salir de la crisis, según Quino

Nosotros vamos a salir de la crisis, según Quino

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99 cumpleaños

Martes, febrero 3, 2009

Veo que les gustan las anécdotas y acontecidos. Pues ahí va otra de la misma temática.
Don Mengano cumplía 99 años, razón por la cual su familia decidió organizarle una fiesta sorpresa. Asistieron sus hijos, nietos, biznietos, amigos, vecinos y conocidos. Después de una larga velada, los invitados empezaron a abandonar la casa, no sin antes despedirse de Don Mengano, previendo que tal vez ese fuera su último cumpleaños. “Hasta el año que viene, si Dios quiere”, le decían. “Espero que podamos celebrar sus cien años juntos”, deseaban. “Que el señor nos dé salud para cumplir un año más, ¿verdad, Don Mengano?”.
Cuando todos los invitados se hubieron ido, Don Mengano les dijo a sus hijos: “Me ha dado muy mala espina. No sé quién podrá venir el año que viene a mi cumpleaños. Todos se han despedido como si dentro de un año no nos fuéramos a ver. ¿Pensarán morirse? Porque yo leo todos los días las esquelas en el periódico y de mi edad no se muere casi nadie”.


Por los pelos

Domingo, febrero 1, 2009

Suelo cortarme el pelo dos veces al año, en Navidad y en verano. Desde pequeñita siempre he ido a la misma peluquería, Martín y Miguel Ángel, en la madrileña calle de Sagasta (“si se pisa mucho”). Descubrir que había cerrado “por cese de negocio” (la crisis) fue traumático.

Martín (¿o Miguel Ángel? nunca supe quién era quién) me conocía, sabía perfectamente lo que quería. Podía decirle “lo de siempre” y nunca me cortaba un dedo de más, como acostumbran a hacer otros peluqueros. Por si acaso, siempre le refrescaba la memoria: “por el hombro, con cierta gracia, despuntado o a capas y, sobre todo, que me llegue para hacerme una coleta”.

El fin de semana pasado decidí afrontar el reto de cambiar de peluquería. Las franquicias estaban decartadas (demasiados aprendices) y mi madre me recomendó que fuera a la peluquería que va mi abuela, una peluquería de las de toda la vida (y tanto; tuve la sensación de retroceder treinta años en el tiempo).

Siempre me han llamado la atención las conversaciones que se mantienen en una peluquería.  La de esta vez no tiene desperdicio. Lean.

La media de edad rondaba los sesenta años, y eso que yo la bajaba bastante. El tema de conversación giraba en torno al deseo de morir. Entonces, uno de los allí presentes contó esta anécdota:

Fulanito, un hombre octogenario, estaba en el cementerio enterrando a su mujer, con la que había compartido una larga y feliz vida. Abrazado al féretro y sin parar de llorar gritaba: “No te vayas mi amor. Mi vida sin ti no tiene sentido. No te vayas”. A pesar de sus lamentaciones, los enterradores continuaron con su trabajo y, de forma mecánica, dejaron caer la tapa del ataúd, sin darse cuenta de que un extremo de la capa del anciano se había quedado atrapada dentro del féretro. Fulanito seguía gritando “mi amor, llévame contigo”, cuando los operarios dejaron caer el ataúd al fondo del foso. Entonces Fulanito sintió como si desde el centro de la tierra tiraran con fuerza de su capa y, con cara de terror, gritó: “Era bromaaaaaaaa. Una vez más te mentí. ¡Quiero vivir!”


Con Can Don

Sábado, enero 17, 2009

He descubierto, gracias a Brandlife, este viral, creado por Atlanta Fitzgerald+CO, para Durex. Es recomendable escucharlo y no sólo verlo. Me fascina la expresividad que han conseguido darle a los perros.


¿Barack Astley o Rick Obama?

Jueves, enero 8, 2009

Justo antes de navidades, asistí a una quedada de mi promoción de la facultad organizada a través del Facebook. Allí re-conocí (le había visto alguna vez pero nunca habíamos hablado) a Xavier Colas.

Mi excompañero de clase, que trabaja en “Diario de Alcalá“, estuvo de Erasmus en Lituania. Desde entonces mantiene una relación estrecha con este país, entre otras cosas porque allí vive su ahijada, de cuatro añitos. ¿Y por qué cuento todo esto? Supongo que para justificar que Xavier tenga un blog en inglés (europika) .

Hace unos días me remetía un post que había escrito sobre este vídeo en el que Obama “canta” una canción de Rick Astley, “Never gonna give you up”.


Chindogus

Viernes, octubre 31, 2008

Acabo de “leerme” un libro de Kenji Kawakami sobre chindogus titulado “101 inventos imbéciles, inútiles y japoneses”. Y escribo “leer” porque lo verdaderamente interesante del libro son las fotos de los chindogus.

Chindogu” significa literalmente “herramienta extraña o deformada”. El creador de chindogus parte de un aspecto de la vida susceptible de ser mejorado e inventa un objeto que en principio debería servir para solucionar este problema pero que en la práctica no servirá para nada. Son divertidos porque son paradójicos e inútiles.

Algunos de los objetos que aparecen en el libro ya se comercializan con lo cual han dejado de ser chindogus. Es el caso de los libros de vinilo, para poderlos leer en la bañera o en la piscina; la mantequilla en barra, como el pegamento; o el reciclador de jabones, que consiste en un prensa para comprimir los restos de las pastillas de jabón dando lugar a una nueva pastilla de diferentes colores y olores.   

Hay otros objetos que me han parecido muy útiles y estoy casi segura de que se acabarán vendiendo, si es que no se venden ya en algún lugar del mundo. Por ejemplo, la etiqueta de lavabo temporal, para poder convertir el baño de chicos en el de chicas a nuestro antojo; la camiseta con coordenadas, para poder indicar a la gente en qué punto exacto necesitas que te rasquen. O una bolsa transparente que permite pelar los frutos secos sin ensuciar. O porqué no, un cortador de tartas, de alta precisión, con transportador de ángulos incorporado.

Entre los chindogus más absurdos, destacan un teléfono con pesa incorporada para reducir el precio de la factura a la vez que haces biceps; una red de seguridad para pendientes, que se incorpora en los hombros, para recogerlos si se caen; o unas gafas con embudos para acertar al echarse el colirio.

He encontrado en YouTube un vídeo con una selección de los 10 mejores chindogus extraidos de este mismo libro.


En construcción

Miércoles, octubre 29, 2008

A finales de 2007, Soitu ultimaba los detalles para aparecer en internet. Para preparar el lanzamiento de este nuevo sitio de información “independiente, útil y abierto”, Remo creó una campaña viral, al más puro estilo “Vaya semanita”, que no tiene desperdicio. Se nota que está basada en hechos reales. Más de uno se sentirá identificado.