La neurona que no hizo zapping

Miércoles, agosto 10, 2011

La revista Control cumple 50 años. Con el número del aniversario regalaban el DVD “La neurona que no hizo zapping. ¿Cómo procesa tu mente la publicidad?”, un documental de Javier San Román sobre la obra de Marçal Moliné.

El hilo argumental del documental son las distintas figuras retóricas que, provenientes de la literatura, se aplican también a la creación publicitaria: metáfora, hipérbole, prosopopeya, anáfora, antítesis, paradoja, silogismo, ironía, etc.

2010_LA NEURONA QUE NO HIZO ZAPPING from TRICEFALO STUDIO on Vimeo.

Cada figura retórica es explicada por “Aristóteles” (como experto en pedagogía), seguido de Marçal Moliné, e ilustrada por al menos un spot de esos que han sabido permanecer en nuestra memoria: aquel de RENFE en el que aparecía una “procesión” de coches (metáfora), el de Coca Cola que terminaba diciendo “nada, la niña, que se nos ha enamorado” (ironía) o el de Euskaltel en el que una ciudad entera intentaba localizar a Patxi gritando de balcón en balcón (hipérbole).

¿A que sabéis perfectamente a que spots me refiero? Cuando vi el documental, me sorprendió acordarme de frases completas y adivinar la marca protagonista. Es posible que sea porque son anuncios archipremiados que, los que trabajamos en publicidad, hemos visto infinidad de veces. Pero seguro que también tiene algo que ver lo que explican “Aristóteles”, Marçal Moliné, Toni Segarra y el neurólogo Ventura Anciones, entre otros, en “La neurona que no hizo zapping“.

La idea principal del documental es que recordamos mejor aquello que hace funcionar nuestro cerebro. Por eso, los publicitarios debemos ser pedagogos capaces de crear conexiones neuronales en el cerebro de los consumidores. No hay que dárselo todo mascado, sino llamar al esfuerzo. La resolución del reto provocará una satisfacción que activará la memoria. Como publicitario, no hay que tener miedo a arriesgar.

En el documental, Ventura Anciones distingue entre dos tipos de memoria: la consciente y la inconsciente. La primera es la que utilizamos para estudiar. Requiere un esfuerzo por nuestra parte. La segunda es aquella con la que aprendemos de forma involuntaria, a través de la lectura o la experiencia, en el día a día, relacionando cosas, provocando conexiones neuronales. No somos conscientes de aprender sin embargo en el futuro cualquier estímulo inesperado reavivará la huella de la memoria. ¿No os ha pasado que en el momento más inesperado un olor, una canción o un sabor os trae a la mente un recuerdo de infancia, que puedes incluso dudar que haya sido realidad y pensar incluso que tal vez fue solo un sueño? Es algo que me fascina.

La neurona que no hizo zapping” es un documental que explica con ejemplos cómo los grandes publicitarios utilizan estos mecanismos para conseguir que los mensajes del anunciante queden anclados eternamente en nuestra memoria.

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Vladimir Nabokov, en Apostrophes, con Bernard Pivot

Viernes, agosto 5, 2011

Hace años mis padres me regalaron un par de DVDs de los monográficos de Apostrophes. El regalo estaba muy bien pensado: un programa de entrevistas a escritores en francés para una periodista que, tras estar un año de Erasmus en Bélgica, hablando y estudiando en francés, había trabajado dos años en Un idioma sin fronteras, un programa de Radio Exterior de España, sobre literatura, en el cual tuve oportunidad de entrevistar a numerosos escritores.

Hoy he visto la entrevista a Vladimir Nabokov, que se emitió en 1975 en France 2. Es el único testimonio audiovisual de este escritor ruso, que vivió en Francia, Estados Unidos y Suiza y estudió en Cambridge. Su obra más conocida es “Lolita” aunque, según cuenta en la entrevista, habría preferido que se le conociera por haber escrito un libro sobre África. “Lolita es una pequeña niña, no una adolescente perversa. Las ilustraciones internacionales han pervertido la esencia de este personaje”.

En la primera parte de la entrevista, la que más me ha gustado, Bernard Pivot le plantea a Vladimir Nabokov preguntas más personales como ¿qué hace normalmente a estas horas? 0 ¿cómo es un día normal de su vida? Así descubrimos que, aunque su vida giró siempre en torno a la escritura, sus hábitos cambiaron con los años. Cuando era joven escribía hasta las cuatro de la madrugada y se levantaba al mediodía. Escribía con bolígrafo. Sin embargo, durante los últimos años de su vida madrugaba para escribir, se acostaba temprano y escribía con lápiz.

La segunda parte de la entrevista está dedicada a su obra, centrada especialmente en “Ada o el ardor“, que se acababa de publicar por aquella época.

Sin embargo, lo que más me ha gustado del DVD es la entrevista que le hace a Bernard Pivot, para Canal 33, Ramón Colom,  en 2003. Cuenta cómo Vladimir Nabokov accedió a ir al programa Apostrophes con dos condiciones:

– que le enviaran previamente las preguntas y poder llevar las respuestas escritas y leerlas literalmente. Aunque no le pareció bien, Bernard Pivot accedió porque era difícil conseguir una entrevista de Nabokov. De hecho éste es el único testimonio audiovisual que existe del autor. Yo se lo he agradecido porque al leer, Vladimir Nabokov habla muy lento y claro y se le entiende bastante bien.

– beber whisky durante la entrevista, pero servido en tetera para que los espectadores no pensaran que era un escritor ruso borracho.


Los cuentos más breves del mundo

Domingo, marzo 8, 2009
Los cuentos más breves del mundo

Los cuentos más breves del mundo

“Los cuentos más breves del mundo. De Esopo a Kafka” es una recopilación de relatos de no más de 400 palabras, escritos por 158 autores de muy distintas nacionalidades, de habla no hispana. Entre ellos, hay algunos muy conocidos, como Platón, Leonardo Da Vinci, Voltaire, el Marqués de Sade, Charles Baudelaire, León Tolstói, Arthur Rimbaud, Antón Chéjov, Oscar Wilde, Mark Twain o Apollinaire.

Al final del libro, se recoge una pequeña reseña de tres o cuatro líneas de cada uno de los autores, algunos de ellos (asiáticos y africanos) desconocidos en España.

La selección es obra de Eduardo Berti, autor del prólogo: “Historia de la brevedad”. En éste descubrimos que los micrerrelatos pueden ser llamados también minificciones o cuentos hiperbreves, que los norteamericanos los denominan ficción súbita, flash fiction o super short stories; los chinos, cuentos que duran lo que un cigarrillo; y el escritor japonés Yasunari Kawabata, “cuentos de la palma de la mano”.

Los textos recogidos en este libro son anteriores a que se reconociera oficialmente este género o se acuñaran todos estos términos. Sin embargo, los microrrelatos han existido siempre, como se explica en el prólogo del libro, incluso antes de ser escritos, ya que muchos pertenecen a la tradicción oral.

Aunque estas microficciones no tienen mucho que ver con las que acostumbro a leer en las que prima el ingenio, porque éstas están más cercanas a la fábula, la leyenda, el chiste o la anécdota, el libro me ha gustado. Es muy recomendable para el metro.

Los cuentos más breves del mundo. De Esopo a Kafka” está publicado por Páginas de Espuma, una editorial que me encanta porque está especializada en el género cuento.


1 año en 1 post

Miércoles, diciembre 31, 2008
Meli. Verano de 2007

Meli. Verano de 2007

El 6 de enero de 2008 mi tía Meli, para quien siempre fui “la niña más guapa del mundo”, recibió el mejor regalo de Reyes: la Vida Eterna. Mi amigo Jose me ayudó a entender que ella había decidido libremente dejar de luchar.

Pocos días después Jose me daba una gran noticia: volvía a Brasil “limpio”.

El Universo tiende al equilibrio.

Unos enferman, otros se curan; unos mueren, otros nacen.

Oihan, Maia y Juan Luis, tres nuevas vidas, un largo camino por recorrer.

Oihan, Juan Luis y Maya

Oihan, Juan Luis y Maya

La escarpada Muralla China. Mirar atrás con satisfacción y al frente con ilusión.

En la Muralla China

En la Muralla China

En China se casaron mi primo Jose y Jing.

El Universo tiende al mestizaje.

Como China, Cuba (Elena y Aramis) y Francia (Marga y Greg) están hoy más cerca de España.

3 bodas mestizas

3 bodas mestizas

“Tú te casarás en España, ¿verdad?”. La gran preocupación de mi tía. Sí, Meli, y con “un hombre con los papeles debajo del brazo”.

¿El Universo tiende al equilibrio?

Jose, portada de "20 Minutos"

Jose, portada de "20 Minutos"

Alguien debió de curarse en julio. Jose recayó.

Un mail masivo en busca de ayuda. Entre mis contactos, alguien de “20 Minutos”. Jose, en portada. Telecinco, Antena 3Cuatro… No me cansaré de decir “GRACIAS”.

Jose recibió un chute de energía para seguir curándose y poder entregar su amor. Yo, la seguridad de que podemos conseguir cuanto nos propongamos.

Año nuevo, curro nuevo. “¿Entonces vuelves a la radio?”. Meli murió con esa ilusión.

Del papel, a la web. De marinero, a patrón. Congreso de Periodismo Digital en Huesca, Facebook, Linkedin, Kedin, Twitter, Flickr, Delicious, Crossumer, MPG Community, Nuevo Marketing, 233grados… Mi gran revolución digital. El fruto: tres sites trillizos y este blog.

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La senda de los caracoles

Domingo, julio 27, 2008

Hace unos días Antón decía en el post “Vida de perros” que quería ponerse en contacto conmigo para comentar la idea de la realización de un corto a partir de mi microrrelato.

El  sábado protagonicé una claustofóbica aventura. Me sentí un personaje más de un relato de terror psicológico. Llegué incluso a pensar que se trataba de una pesadilla. Lee Antón. Tal vez aquí también veas un corto. 

El cartel era un poco confuso. No teníamos cobertura ni había nadie por la zona a quien poder preguntar. Nos decantamos por la carretera de la derecha. Estaba semiasfaltada, igual que la que dejábamos atrás y mucho mejor que algunas de las que habíamos tenido que superar para llegar hasta allí. Recorrimos unos tres kilómetros hacia ninguna parte. La carretera se iba estrechando hasta convertirse en un camino de piedras y arena. Empezamos a sospechar que nos habíamos equivocado pero parecía complicado dar la vuelta y decidimos seguir con la esperanza de que, aunque no fuera el camino idóneo, también acabara en La senda de los caracoles.

Baches, polvo y cardos que se enganchaban en los bajos del coche. Resultaba imposible creer que en los últimos años algún coche hubiera pasado por allí. Pero un camino semiasfaltado tenía que llevar a algún sitio. O eso nos empeñamos en creer. Y seguimos. Seguimos metiéndonos inconscientemente en un camino que, unos tres kilómetros después, se terminó sin habernos llevado a ningún sitio.

Eran las tres de la tarde de un caluroso día de julio. El Sol apretaba con fuerza desde el punto más alto del cielo. Mi padre, cabreado y nervioso, se bajó del coche, cediéndole el volante a Carlos.

Durante poco más de un minuto recuperé la cobertura. Me llegaron varios mensajes de llamadas perdidas. Empezaban por 921 y supuse que eran de La Senda de los caracoles. Llamé para corroborar que nos habíamos equivocado y para hacerles saber que estábamos atrapados. La voz de la recepcionista se fue perdiendo y volví a perder la cobertura.

En ese momento empezamos a hacer ruedas. Aterrorizada miré hacia fuera por el cristal de la derecha y vi a mi padre sujetando el coche, empujando con todas sus fuerzas, intentando evitar que la fuerza de la gravedad venciera al coche y perdiéramos definitivamente su control.

Carlos tiró del freno de mano. Pareció que el desarrollo de la acción se paraba con aquel gesto. Bajamos del coche. Se quitó las chanclas. Se puso las zapatillas de deporte. Y analizamos la situación.

Un nuevo intento de cambiar de sentido. Las ruedas giraban a toda velocidad, escupiendo piedras con fuerza en cada vuelta. Una imaginaria onda expansiva nos alejaba del coche buscando instintivamente nuestra seguridad.

          Hija, llama al 112, que nos vengan a rescatar.

“Ha llamado al 112, servicio de emergencias de Castilla La Mancha. En breves momentos atenderemos su llamada. Por favor, espere. Ha llamado al 112, servicio de emergencias de Castilla La Mancha. En breves momentos atenderemos su llamada. Por favor, espere. Ha llamado al…”

          112. ¿En qué puedo ayudarle?

          Verá. Estamos cerca de Grado del Pico. Íbamos buscando una casa rural que se llama La senda de los caracoles. En un determinado punto, hemos tenido que elegir entre dos caminos. Había un cartel que aparentemente indicaba el de la derecha, pero claramente nos hemos confundido. El camino se ha ido estrechando y ahora estamos en un punto sin salida. El camino no es lo suficientemente ancho como para dar la vuelta.

          ¿Y yo qué quiere que haga?

          No lo sé pero no tengo cobertura y éste es el único teléfono al que puedo llamar desde el móvil.

          Pero dónde dice que está.

          En medio de la nada, en Grado del Pico, en Segovia.

          Pero es que usted está llamando a servicio de emergencias de Castilla La Mancha.

          Yo he llamado al 112, que es el único número que en estos momentos puedo marcar desde mi móvil, y me ha salido usted.

          De acuerdo. Disculpe. Le paso con el servicio de emergencia de Castilla León, a ver si ellos pueden hacer algo. No se retire.

“Ha llamado al 112, servicio de emergencias de Castilla León. En breves momentos atenderemos su llamada. Por favor, espere. Ha llamado al 112…”

          Me cuenta mi compañero que están en un camino sin salida en Grado del Pico. ¿Cuántas personas se encuentran?

          Cuatro

          ¿Todos adultos?

          Sí.

          ¿Están todos bien de salud?

          De momento sí.

          Entonces lo que tiene que hacer es llamar a su seguro, al teléfono de atención en carretera, y que le manden una grúa.

          Ya, el problema es que no tengo cobertura y sólo puedo efectuar llamadas de emergencia. Si pudiera hacerme usted el favor de dar parte al seguro.

          Está bien. Dígame el modelo del coche y la matrícula.

          Espere un momento. Estoy viendo que mi familia ha optado por sacar el coche marcha atrás.

          ¿Y pueden?

          De momento sí, pero se acercan a una cuesta que no sé si podrán remontar marcha atrás. No cuelgue, por favor, y le voy diciendo. Parece que sí, están pudiendo. Cada vez van más rápido.

          Pero ¿les ve?

          Ya no.

          Dígame cómo se llama.

          Usúe.

          Apellido.

          Madinaveitia.

          Señora Usúe Madinaveitia, corra en la dirección en la que ha desaparecido el coche y avíseme cuando lo vuelva a ver. No cuelgue por favor. Yo le espero aquí.

Subí la cuesta a toda prisa, con el móvil en la mano y gritando “papi, papi, ¿habéis conseguido dar la vuelta?”. Superada la cuesta, el camino seguía siendo igual de estrecho.

          Señora Usúe Madinaveitia le voy a pasar con la Guardia Civil de Segovia por si ellos pudieran hacer algo.

          Buenas. Me comenta mi compañera que se han metido por un camino sin salida y que no consiguen dar la vuelta.

          Sí, bueno. Después de hacer parte del camino marcha atrás, parece que por fin podemos intentar dar la vuelta, aunque no sé si lo vamos a conseguir. El coche empieza a oler a quemado.

          En ese caso usted lo que tendría que hacer es llamar al teléfono de atención en carretera de su seguro.

          Ya, el problema, como le decía a su compañera, es que no tengo cobertura y sólo he podido llamar al 112, así que por favor, no cuelgue y en caso de que se confirme que no podemos salir, llama usted a mi seguro.

          No hace falta que me mantenga a la espera. Usted también puede llamar al 062, que es el teléfono de la Guardia Civil de Segovia.

          Vale. ¿Y usted cómo se llama?

          Carmelo.

          Parece que hemos conseguido dar la vuelta. Muchas gracias por todo, Carmelo.

Un cuarto de hora después, llegamos a La senda de los caracoles por el camino de la izquierda. Aunque los dueños no reconocieron que tal y como estaba colocado el cartel se prestaba a confusión, esa misma tarde alguien lo cambió de sitio.

 

La senda de los caracoles. C/ Manadero s/n. Grado del Pico. 40512. Segovia.


Copywriting 2.0

Miércoles, julio 23, 2008

En el AEDEMO de Tendencias, celebrado el 24 y 25 de abril, conocí a Belén Torregrosa, de C4E. Ella me invitó a asistir a un interesante seminario profesional, celebrado el 10 de junio: “Las agencias que sobresalen 2008“. Los asistentes, principalmente miembros de importantes agencias de publicidad y de medios, fueron invitados a participiar como jurado en el curso-concurso “Copying Sawyer, Copywriting 2.0”.  Yo me ofrecí voluntaria para formar parte del mismo. Me preguntaron: “¿Eres una buena copy?”. A lo que yo contesté: “No, soy una buena periodista”. L’Oreal: “Porque yo lo valgo“. 

El 7 de julio me confirmaron que formaría parte del jurado junto a Artur Sales, de agr! machine; Jose M. Batalla, de Wonderland; y Luke Stegelman, docente. Ayer se confirmó que también contaríamos con el jucio de Anna Roca, de Orbital. Ni que decir tengo que es para mí un honor formar parte de este jurado.

En mi defensa diré que no soy copy pero no me importaría llegar a serlo. Prueba de ello es este trabajo que una vez presenté a un concurso que organizaba la Agencia Alicia. Iba dirigido a copys y se trataba de escribir un microcuento de 100 palabras. Se lo dedico, atendiendo a su petición de no privarles de mis relatos, a mis más fieles comentaristas: Cool Boy y El Vigía.

Les copio támbién los microcuentos que recibieron el primer premio compartido (ex aequo). ¡Que los disfruten!

Romeo y Julieta

Alicia y Roberto llevan doce años casados. Roberto sabe que sin Alicia su vida sería otra. Alicia se emociona cuando Roberto le recuerda cada detalle del día en que se conocieron. Juegan a imaginarse la cotidianidad de otras parejas que siguen juntas por miedo a la soledad. Ellos no, siguen juntos porque quieren y piensan que son afortunados por no haber perdido el deseo.
Alicia y Roberto llevan doce años casados. Roberto le sigue diciendo que algún día dejará a su mujer. Y Alicia finge creérselo y le confiesa que cuando hace el amor con su marido no siente nada.

Silvia Sierra 

 

¿Qué es de tu vida? 

 
Alicia: ¡Cuánto tiempo! ¿Qué es de tu vida?
 
Conejo: Mira… después de lo de Lewis Carrol, monté Lejía Conejo. Empezó bien, pero Fairy ganó cuota de mercado y vendí la empresa. Ahora soy la imagen de una conocida revista pornográfica. Fiestas, conejitas, una madriguera de 1.000 metros cuadrados… No puedo quejarme. ¿Y tú? 

Alicia: Estuve un tiempo en el restaurante chino “País de las Maravillas”, pero me llamaron para presentar “Las tardes de Alicia”. El programa es una basura, pero curro poco y cobro una pasta indecente.
 
Conejo: Ya veo Alicia, los dos seguimos viviendo del cuento.

Aina Cortina