El día que fui sexta

Domingo, enero 17, 2010

Desde que empezó el año, mi vida ha girado en torno a un sueño: el de quedar entre los 20 primeros en el concurso “1 año en 1 post” que organiza Atrapalo y optar a la crítica de un jurado profesional, formado por miembros de la Escuela de Letras, que decidirá cuál de los participantes merece viajar a Nueva York.

Al principio había 140 concursantes (ahora, 194). Mi objetivo inicial fue situarme en la primera página del ranking, es decir, entre los 50 primeros. No hacía mucho tiempo que había dado comienzo la competición. La gente todavía no tenía demasiados votos. Envié un mail a mis contactos de hotmail y como resultado di el salto a la primera página.

Pronto se pasó el efecto hotmail y tuve que recurrir a mis contactos profesionales. Envié un mail a una base de datos con aproximadamente mil direcciones. El elevado número de devoluciones me hizo reflexionar sobre el impacto de la crisis en el sector publicitario y dudar de la efectividad del envío. Sin embargo, pasadas las festividades navideñas empezaron a llover votos y comentarios sobre el relato.

Cada movimiento hecho durante esta larga carrera, ha dado su fruto.

El pasado fin de semana, pasé aproximadamente ocho horas enviando mensajes personalizados a mis casi 500 amigos de facebook, hasta el punto de ser considerada un robot.

Control de seguridad de facebook

Control de seguridad de facebook

No creo haber sido molesta. Más de 80 de estas personas, además de votarme, se tomaron la molestia de escribirme dándome su opinión sobre el relato. Así llegué a situarme en sexta posición.

Ranking del día que fui sexta

Ranking del día que fui sexta

El blog que ocupaba la vigésima posición estaba a más de 100 votos. Quedaba una semana para el final de la votación popular y parecía que el reto estaba conseguido. Sin embargo, había participantes que guardaban fuerzas para el sprint final y empezaron un rápido ascenso.

Recurrí a mi círculo más cercano para pedirles que reenviaran mi relato a todos sus contactos. También, con cierto miedo, por tratarse de una red más profesional que facebook, escribí a todos mis contactos de Linkedin. 19 de ellos no sólo votaron sino que me contestaron.

Ahora estoy en la décimoquinta posición, con 571 votos, y a sólo 20 del que ocupa la vigésima primera posición. Siento que mi círculo de contactos empieza a cerrarse y no se me ocurre qué más hacer. Pero me resisto a renunciar a este sueño después del largo camino recorrido. ¿Alguna sugerencia?

Gracias por vuestro apoyo a todos los que me habéis votado. En especial, a Leticia, Luz y Susana por vivirlo casi con más intensidad que yo.

Si todavía no has leído “Mi crisis”, sigue este link. Si te gusta, vótame y ayúdame a difundirlo. Sólo quedan tres días para que finalicen las votaciones.


Mi crisis

Jueves, diciembre 31, 2009

7:00 am. Cansancio. Pereza. Dolores. Noticias de protestas. Sube el precio del alquiler. 7:00 am. Fatiga. Desidia. Cefalea. Noticias de manifestaciones. Baja el precio de la vivienda. 7:00 am. Agotamiento. Hastío. Jaqueca. Noticias de huelgas. Los bancos no conceden hipotecas. 7:00 am. Molimiento. Tedio. Migraña. Noticias de suspensiones de pagos. Carabanchel, 30 metros cuadrados, 320.000 euros. 7:00 am. Desaliento. Apatía. Contractura. Noticias de concurso de acreedores. San Blas, 40 metros, 310.000 euros. 7:00 am. Lasitud. Inapetencia. Estrés. Noticias de despidos. Vallecas, 50 metros, 300.000 euros. 7:00 am. Debilidad. Desazón. Noticias de cierres. Moratalaz, 60 metros, 290.000 euros. 7:00 am. Galbana. Sopor. Ansiedad. Reducción de jornada. Lavapiés, 70 metros, 280.000 euros. 8.00 am. Extenuación. Pesadez. Taquicardia. Ministerio de trabajo. ¡Chamberí, 80 metros cuadrados, 270.000 euros! 9.00 am. Agobio. Fastidio. Bruxismo. Reducción de salario. Concesión de la hipoteca. 9.00 am. Envío de currículos. Reunión de los trabajadores. Revisión del convenio. Firma del contrato de compra-venta. 9.00 am. Una llamada. Una esperanza. Firma del ERE. Planos con la nueva distribución. 9.00 am. Una entrevista. Incertidumbre. Despidos. Comienza la reforma. 9.00 am. Nueva llamada. ¿ERE o Erre? Finiquito. Demolición de muros.

RE-ACCIONA.

15 días después empecé a trabajar en Grupo R. De repente me vi implicada en varias campañas publicitarias para distintos anunciantes. Era la primera vez que me enfrentaba a una situación así. El mundo de la agencia es muy diferente al de los medios. Pero tenía el apoyo de los compañeros, entre los que poco a poco he ido descubriendo algunos amigos. El trabajo vuelve a motivarme. Me llena en vez de consumirme. Al salir, sin importar la hora que sea, vamos a ver nuestra futura casa. Un día construyen las paredes. El día posterior dibujan las rozas. Cuando volvemos, ya han hecho el hueco para instalar los cables y enchufes. A la semana siguiente colocan la primera ventana. Asomando la cabeza, se ve un futuro feliz. Empezamos a elegir muebles y electrodomésticos. Queda instalar la electricidad y el gas, poner los suelos y pintar. Ya falta menos para que la casa que compramos se convierta en nuestro hogar. Recuperamos el contacto con los amigos y compartimos nuestra visión de la crisis. ¿Suerte? No, tesón.

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Las historias de la Sra Rushmore

Lunes, abril 20, 2009

Cuando vi por primera vez el último spot de Teléfonica pensé: “Brillante, y más en estos momentos”. Un hombre que acaba de ser despedido del trabajo, situación con la que muchas personas se sentirán identificadas, telefonea a su mujer para comunicárselo. Ella llama a una amiga para contárselo y pedirle ayuda. Así empieza una cadena de llamadas telefónicas que termina con una dirigida al despedido para ofrecerle trabajo. Una historia protagonizada por el anunciante, Telefónica.

Un relato cercano, contado de forma sencilla, que nos involucra. Así son las campañas de Sra Rushmore. Desconocía que ésta fuera suya, pero he acertado porque han conseguido crear un estilo. 

Tenía pendiente hablarles de otro de sus spots, que está actualmente en antena, el de Flex. Muestra un parto real en una casa, con testimonios de los padres explicando porqué tomaron la decisión de dar a luz en su propio hogar, en el mismo colchón en el que su otro hijo vino al mundo. El anunciante, Flex en este caso, es de nuevo el protagonista de una bonita historia, casi una fábula.

Hoy me despido con otras dos historias inolvidables de Sra Rushmore:


Hablando del rey de Roma…

Jueves, noviembre 6, 2008

Basta que hablemos de alguien para que aparezca.

Hace un par de días, Carlos y yo fuimos engullidos por la boca del metro de Atocha. Los dos cogíamos la línea azul aunque cada uno en una dirección. Él no tenía bonometro y pretendía que yo le picara con el mío. Si hubiéramos ido en la misma dirección, lo habría hecho sin rechistar, pero ¿qué pasaba si al separarnos le pedían el billete? “¿Cuánto hace que no ves un revisor?”, me dijo para convencerme de que no pasaba nada.

Ciertamente hacía años que no lo veía pero hoy, dos días después de nuestra conversación, me han pedido el billete en el vagón. ¿Será la crisis o el poder de nuestra palabra?


Solo en casa

Sábado, octubre 25, 2008
Solo en casa

Solo en casa

Hace 18 años que vi “Solo en casa” , porque se estrenó en 1990 y la vi en el cine. Es admirable la filosofía con la que se toma Kevin que su familia se haya olvidado de él.

Sin embargo, me pregunto que habría pensado el pequeño Kevin si, al volver de vacaciones, su madre le hubiera dicho: “Es que, con esto de la crisis, hemos podido ir sólo los imprescindibles”. Y su padre hubiera añadido: “Lo siento. Tenías que haber venido pero se nos olvidó avisarte. Fue un fallo en la organización”.


¿La crisis despierta la creatividad?

Jueves, octubre 9, 2008

 dolar

 Este dólar asustado me llegó por internet, como el texto que les copio a continuación:

“Según los más reconocidos expertos en economía, marketing y tendencias del consumidor, el 2009 será el

año del  C O N S U M I S M O  

 

Tendrá que quedarse…

 

CONSU-MISMO COCHE

CONSU-MISMO SUELDO


CONSU-MISMO TECHO


CONSU-MISMO VESTUARIO


CONSU-MISMO PAR DE ZAPATOS


Y SOLO SI DIOS QUIERE…


CONSU-MISMO TRABAJO