El Manifiesto Cluetrain

Domingo, octubre 3, 2010
El manifiesto cluetrain

El Manifiesto Cluetrain

Desde que empecé a especializarme en internet, y más concretamente en social media, éste, El Manifiesto Cluetrain, es uno de los libros que más he oído citar.
Me daba un poco de pereza leerlo porque es uno de esos libros que venden en la sección de empresa de las librerías. Sin embargo, como los autores dicen en las últimas páginas, bien podría estar en las estanterías de Humor, Terror o Crímenes verídicos. He disfrutado como una enana leyendo este libro, que sin duda volveré a (h)ojear cuando mis ideas sean puestas en entredicho. Porque, leyendo este libro, he pensado lo mismo que Ruth Perkins, encargada de hacer cumplir la ley en el estado de Florida: “Gracias por solidificar las ideas y la misión que tengo desde hace tanto tiempo. Soy una firmante y practicante incondicional de vuetro manifiesto”.
Aunque la tesis que resume el libro es que “Los mercados son conversaciones“, El Manifiesto Cluetrain es mucho más. No es sólo una crítica a los anunciantes por anclarse en un discurso corporativo sin ninguna credibilidad. También es una crítica a las empresa en general, por no pararse a escuchar, tanto a sus clientes y proveedores, como a sus empleados. Y éste es quizá el punto que más me ha sorprendido de un libro del que tanto había oído hablar: la crítica a las estructuras verticales de las empresas, a las intranets unidireccionales, a los jefes que no escuchan a sus empleados…
Cuando fui a comprar este libro, la persona que me atendió entendió “El Manifiesto Cutre”, y seguro que más de un empresario haría esta crítica al libro. Yo recomiendo leerlo porque no deja indiferente.
Aunque el libro se resume en 95 tesis iniciales, yo me quedo con “el programa infalible en doce pasos de Cluetrain para triunfar en los negocios en internet” (y yo añado, que también sirven para triunfar en la vida).

  1. Relajarse
  2. Tener sentido del humor
  3. Encontrar la propia voz, y usarla
  4. Decir la verdad
  5. No alarmarse
  6. Divertirse
  7. Ser valiente
  8. Ser curioso
  9. Jugar más
  10. Soñar siempre
  11. Escuchar
  12. Dar la réplica

Resulta curioso que un libro publicado en el año 2000, no se haya quedado anticuado. Puede ser porque en España vayamos por detrás de Estados Unidos, aunque más bien creo que se debe a que defiende valores universales.

Anuncios

Decepcionada con el Holiday Gym

Miércoles, agosto 25, 2010

Hace años empecé a formar parte del Holiday Gym. Me captaron a través de un reclamo competitivo que les diferenciaba exponencialmente de otros gimnasios. En años sucesivos recibí ofertas similares, a cambio de hacer de prescriptora con mis amigos. Cuando empecé a trabajar en la agencia, y tras casi un año sin pisar el gimnasio por falta de tiempo, decidí darme de baja. En el contrato especifica que hay que notificarlo con 45 días de antelación. Yo lo hice con 44, cuando el recibo ya se había empezado a tramitar. Desde la Central de los gimnasios me sugierieron que denegara el pago del recibo en mi banco y así lo hice.

Un año después, en junio, intentan volver a captarme con una oferta interesante: un contrato VIP (puedes ir a cualquier Holiday Gym) por 200 euros. Primero les dije que no, porque nada me hace pensar que este curso vaya a tener más tiempo. Pero luego, y teniendo en cuenta las fechas, decidí apuntarme. Yendo de forma regular los dos meses de verano, que tenemos jornada intensiva en el trabajo, le podía sacar partido.

No sólo me apunté yo al gimnasio, sino que convencí a dos amigos.

En julio fui algún día al gimnasio, pero todos tuve problemas para entrar. Miraban mi ficha y me decían que mi banco había denegado el pago del recibo. Al día siguiente, llamaba al banco y me decían que no habían recibido ningún recibo de Swiss School Fitness (nombre fiscal del Holiday Gym). Llamaba al gimnasio y me decían que tenía que dar de alta la referencia del recibo en la oficina central del banco, no en la sucursal. Volvía a llamar al banco y me decían que para poder dar de alta la referencia necesitaban que les llegara algún recibo. En el gimnasio aseguraban haberlos mandado. En el banco, insistían en no haberlos recibido.

Un mes después me llaman del gimnasio para decirme que el recibo ha sido devuelto tres veces y que a la cuarta me van a cobrar los gastos de tramitación, en concepto de matrícula. Total: 245 euros. Traté de convencerles de que el cliente no debe hacerse cargo de unos gastos que ha generado la mala gestión del gimnasio y el banco. Ellos culpaban al banco. En la sucursal financiera, me remitieron al subdirector, quien por fin activó de nuevo la referencia y se comprometió a asumir los 45 euros de gastos generados por la devolución automática del recibo por parte de su sistema. Aunque en un momento me planteé cambiarme de banco, este gesto hizo que cambiara de opinión.

Llamé al gimnasio para comunicarles que ya estaba todo solucionado, que la referencia ya estaba activada, que esta vez el recibo no sería devuelto y que podían pasármelo de 245 euros porque el banco iba a asumir los gastos que yo me negaba a pagar. Entonces el Holiday Gym me sale con que la promoción ha caducado. Ahora tengo que pagar 385 euros por ocho meses. Les dije que por ese precio, y ya en septiembre, no me interesaba. Me dijeron que mi caso tenía que ser estudiado por el departamento financiero. Días después me llaman desde la central para decirme que han hablado con su superior y les ha dicho que no pueden cobrarme sólo 245 euros. ¿Sólo? ¿Y no ofrecen alternativa?

O sea que después de dos meses de gestiones telefónicas, dos meses escuchando acusaciones como que a lo mejor es que estoy en números rojos o que no sé llevar a cabo una gestión bancaria, después de dos meses aguantando que los tornos no me dejen pasar, y después de convencer a dos amigos que nunca había ido a este gimnasio para que se apuntaran, ¿todo lo que el Holiday Gym me ofrece es lo que ofrece al resto de la gente? Me siento muy decepcionada.

En estos momentos estoy leyendo “El manifiesto Cluetrain“, un libro que se ha convertido en la referencia para todos aquellos que emprenden proyectos en internet pero que debería ser lectura obligatoria para todas las personas que trabajen en marketing, empezando por el superior del Holiday Gym que decidió que no me podían pasar el recibo por sólo 245 euros. A él le dedico el último párrafo que he leído del Manifiesto:

“¡La cola SuperDooper lo pega todo!, dice el anuncio. “Hasta que le das un golpecito sin querer, como descubrí con el asa de mi taza favorita”, dice una vocecita del mercado. “Discos duros BigDisk. ¡Garantía de por vida!”, dice el anuncio. “Siempre que pueda demostrarse que se ha engrasado tres veces por semana”, añade otra vocecita del mercado”. Lo que estas vocecitas solían decir a un amigo ahora está disponible para todo el mundo. Por muchos anuncios que haya, no anularán las palabras del mercado. ¿Cuánto tarda la conversación del mercado en rebajar las exageraciones de un anuncio? ¿Una hora? ¿Un día? Ahora, el único límite de la velocidad de la palabra es lo rápido que pueden escribir las personas. La palabra de la Web derrotará a la de la promoción exagerada, una y otra vez.

Podía haber escrito este post hace dos meses, pero no me gusta criticar gratuitamente. Por eso, he esperado hasta agotar posibilidades. Tenía la esperanza de sentirme escuchada por el Holiday Gym. Sin embargo, este gimnasio ha demostrado ser una empresa del montón que te bombardea con promociones que no te interesan hasta que te muestras atraído. Entonces te deja escapar.


Iníciate en el marketing 2.0

Domingo, septiembre 27, 2009

Hace ya unos meses, navegando por internet descubrí la existencia de The Monday Reading Club, un encuentro mensual para comentar un libro sobre marketing online. En septiembre asistí a la tercera de estas reuniones, que tuvo lugar en FNAC, en la que se comentó “Iníciate en el marketing 2.0“, de Enrique Burgos y Marc Cortés. El primero de los coautores asistió al evento celebrado en Madrid (Marc estuvo en otro simultáneo  que tuvo lugar en Barcelona). Tras una breve presentación sobre el libro, se dio paso a un debate que me sorprendió por el alto índice de participación. En octubre se comentará “El Manifiesto Cluetrain“. Haré todo lo posible por ir.

También hace unos meses descubrí la existencia de La Biblioteca de R. En la empresa en la que trabajo se destina una parte del presupuesto mensual a comprar libros que puedan ser útiles para nuestro trabajo con el fin de ir construyendo una biblioteca de referencia. Solicité que compraran “Iníciate en el marketing 2.0“. Al día siguiente, lo tenía encima de la mesa. Fue mi lectura del verano, compaginada con “Los hombres que no amaban a las mujeres”.

“Iníciate en el marketing 2.0” me pareció un poco básico, supongo que porque yo ya estoy iniciada y no se me puede considerar target. El libro recopila datos de muchos de los estudios que manejamos los que tratamos de utilizar los medios sociales como herramientas de marketing. Destacan: Social Media Tracker de Universal McCann; Observatorio sobre la evolución de las redes sociales, de The Coctail Analysis; y Fenómeno de las redes sociales: percepción usus y publicidad, de Zed Digital.

Probablemente el aprendizaje más útil que he sacado de este libro es el de incluir el social media marketing dentro del marketing relacional, alejándolo del marketing cuya única finalidad es vender.

Se está produciendo una evolución desde las 4Ps de marketing (product, price, promotion and place) a las 4Cs: Contenidos, Contexto, Conexiones y Comunidad.

También he conocido la regla del 90-9-1: El 90% de los usuarios de redes son consumidores (también conocidos como lurkers); el 9%, sintetizadores; y el 1%, creadores.

Tampoco sabía que wiki venía del término hawaiano wikiwiki que significa rápido.

Ni que existía una herramienta como Tubemogul que permite disponer de informes sobre vídeos subidos en más de una plataforma.

Gracias a este libro también he descubierto http://www.widgadget.com/, una plataforma para contruir y distribuir widgets de forma rápida y sencilla.

En el libro se citan otros que podrían resultar de interés, como:

– “Manual de uso del blog en la empresa”, de Alberto Ortiz (Infonomía, 2008)