Periodistósofo

Lunes, noviembre 24, 2008

Soy periodista y llevo muy mal el que la gente generalice y diga que los periodistas no tenemos ni idea de nada y siempre nos confundimos. Es evidente que no podemos saber tanto de leyes como alguien que haya estudiado Derecho, ni de enfermedades como un médico. Pero un buen periodista hará todo lo posible por documentarse sobre lo que no sabe, entenderlo y “traducirlo” para el lector medio.
Sin embargo, llevo todavía peor el que un periodista, por el mero hecho de serlo, tenga que demostrar que lo sabe todo.
Venía leyendo un artículo de “El País Semanal” sobre el “Manual de supervivencia en cenas urbanas“, de Sven Ortoli y Michel Eltchaninof. De ahí he sacado el término de “periodistósofo“, que da título a este post. Creo que no necesita explicación. Seguro que todos nos hemos topado con alguno.
El artículo termina con esta frase de Jonathan Swift: “Si no con la capacidad de ser brillante, la naturaleza sí ha dotado a todo el mundo con la de resultar agradable”.

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Viajar para contarlo

Domingo, octubre 5, 2008
Acercando el mundo

Acercando el mundo

Hace unos meses leí en “El País Semanal” un artículo titulado “El Mundo en Tándem”  en el que se contaba principalmente la historia de Eneko Etxebarrieta, un maestro vitoriano que en 1999 decidió dar la vuelta al mundo en bici. Tres años después de empezar su viaje, en Curitiba (Brasil), conoció a Miyuki Okabe, una brasileña de origen japonés que se sumó a su aventura. En 2003, volvieron a Vitoria, se casaron y empezaron a buscar patrocinadores para iniciar un nuevo viaje, esta vez en Tándem. Su intención era dar la vuelta al mundo en diez años. Partieron en 2005. Este año han decidido volver porque están esperando niño. “Quizá cuando tenga una edad sigamos el camino los tres…¡O los cuatro!”, comentaba Miyuki. Su aventura está contada en www.acercandoelmundo.com.

Hoy rescato esta historia porque me ha llegado un mail de Laura Vallejo, una amiga de la universidad, que se marcha por un mes a Perú con su novio, Héctor Martín, y han creado un miniblog para contarnos, principalmente a base de imágenes, lo que allí suceda.

Aborigenes

Aborígenes

Hace unos años, en el cumpleaños de mi amiga Belén, conocí a dos compañeros de clase de mi amiga Luz, que habían decidido dejarlo todo para dar la vuelta al mundo durante dos años: Lorenzo Aparicio y Víctor Alonso. El primero era cámara y el segundo dirigía un departamento de inversiones en mercados emergentes. Lo tenían todo muy bien pensado. Iban a crear una página web (Aborígenes.net), buscar patrocinadores y grabarlo todo con la idea de que algún día saliera en televisión. Hoy he descubierto que lo han conseguido: La aventura del saber. Naturaleza y Medio Ambiente. En La 2.  

 

El mundo en 2CV

El mundo en 2CV

Hace también relativamente poco vi en la televisión un reportaje sobre un grupo de cuatro chicos que empezaban un viaje alrededor del mundo en dos 2CV, para celebrar el cincuenta aniversario del viaje con estas mismas características que realizaron los los franceses Jean-Claude Baudot y Jacques Séguéla. De camino, visitarán algunas ONGs entre las que se encuentra Sonrisas de Bombay, de la que hablaré algún día de estos.

Y en internet se pueden encontrar las historias de otros viajeros que decidieron dejarlo todo para ver mundo: www.vueltalmundo-ja.com; www.orienting.es; www.lavueltalmundo.net

Aunque cada vez lo veo más complicado, no descarto la posibilidad de acabar haciendo lo mismo.


Vida de perros

Lunes, julio 21, 2008

El País Semanal” retó a sus lectores a escribir microrrelatos de 120 palabras. Se recibieron más de 700. Algunos serán publicados a lo largo del verano. Ayer domingo fue la primera entrega. Una de las microficciones seleccionadas, me ha recordado a un relato que escribí hace unos años. Lo presenté al Premio Faroni. En ese caso, se podían escribir hasta 200 palabras. Se titula “Vida de perros”.

Me dolía todo el cuerpo. Miré atrás y vi un columpio balancearse. En él se entretenía todavía mi osito Teddy. Sin mediar palabra, el pequeño peluche me había empujado, arrojándome para siempre a la vida real. Miré al frente y emprendí un camino sin retorno con múltiples senderos. Empezó la larga etapa escolar. La dictadura del silencio en clase, los castigos de los profesores, las caídas en el patio, los primeros exámenes y suspensos. ¿Formación profesional o bachiller? ¿Ciencias o letras? ¿Económicas o Empresariales? No importaba la elección. Todos acabamos en el paro. Un año consagrado a los idiomas, a la informática o al carné de conducir. Muchos currículos enviados, varias entrevistas realizadas y sólo una llamada. Trescientos euros al mes, sin horarios y sin vacaciones. Sólo una llamada. No cabía un “no”.
Cinco madrugones por semana, sucesivas reuniones y trabajo amontonado. Aquella mañana tenía una reunión importante con mi jefe en la que me jugaba un ascenso. Me preocupé más que nunca por arreglarme. La corbata parecía ahogarme. Cuando estaba tratando de aflojarme el nudo, la voz de mi amo me despertó. “Vamos Tor”, gritaba Pedro tirando de mi correa. Por primera vez me alegré de no ser humano.

Para aquellos que se hayan quedado con ganas de leer el relato publicado en “El País Semanal”, se lo copio a continuación (total, son sólo 120 palabras). Lo ha escrito Cristina Vázquez, de Lugo, y se titula “Ya no haces falta, bonita”.

Tengo miedo y me siento confusa (…). Hace apenas un rato todo era felicidad, y mi casa, un revuelo de preparativos para irnos. ¡Mis primeras vacaciones! Yo también ayudé con las maletas: escondí las gafas de bucear de Benjamín y puse en su lugar mi zapatilla favorita (…).
Por fin estrenábamos el coche, ¡qué bien huele! (…). Estaba emocionada, orgullosa, agradecida, el hocico asomando al viento por la ventanilla. Me portaría bien, sin romper nada. Y ahora (…). No conozco esta carretera, tengo mucho calor, mucha sed. Me dan pánico los bocinazos, y el zumbido del tráfico a gran velocidad (…). Pero tengo que darme prisa, seguir corriendo, aunque esté reventada, y ya sólo oiga mi propio jadeo (…), si me quedo aquí pensando no les alcanzaré…