24 horas en Hong Kong

Sábado, mayo 5, 2012

El viaje a Nueva Zelanda desde España es tremendamente largo. Tres horas hasta Londres. Tres horas de escala. Once horas de vuelo hasta Hong Kong. Dos horas de escala. Y otras once horas de vuelo hasta Auckland. Decidimos, creo que con acierto, hacer escala de 24 horas en Hong Kong.

El hotel, el Nathan, estaba genial. Nos pusieron en una habitación enorme, en la piso 11. Salimos a dar una vuelta por el Night Temple Market y allí mismo cenamos en una terracita: pollo al limón (nada que ver con el que tomamos en España) y  noddles con marisco.

Después paseamos por la calle Nathan, hasta llegar a la Start Avenue, e hicimos algunas compras. En la Start Avenue, hay estrellas en el suelo con el nombre y en algunos casos también la huella de las manos de actores de cine local. También hay algunas estatuas del mundo del cine, entre ellas la de Bruce Lee. Pero lo más impresionante de la Start Avenue es la vista del skyline de Hong Kong.

Estatua de Bruce Lee y Skyline de Hong Kong

Estatua de Bruce Lee y Skyline de Hong Kong

Las horas restantes en Hong Kong las dedicamos a pasear por el parque de Kowlon, donde nos entretuvimos visitando el aviario. Luego nos metimos en un restaurante con idea de tomar pato laqueado porque teníamos muy buen recuerdo del que comimos cuando estuvimos en China (nada que ver con el que conocemos en España). Buscamos un restaurante tan auténtico, que no había forma de entenderse. Finalmente conseguimos que nos pusieran pato, aunque no precisamente laqueado.

Flamencos en el parque Kowlon, Hong Kong

Flamencos en el parque Kowlon, Hong Kong

Para ir al aeropuerto cogimos el autobús A21. Costaba 33 dólares por persona. Solo teníamos un billete de 100 y no daban cambio. En Madrid es similar, pero en Madrid te dan la posibilidad de bajarte del autobús o preguntar al resto de los pasajeros si tienen cambio. Aquí nos obligaron a pagar los 100 dólares, quedándose los casi 40 dólares restantes. ¡Qué cara!

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Kelly Tarlton’s Antartic Encounter y Underwater World, Nueva Zelanda

Miércoles, mayo 2, 2012

Antes de dejar Auckland y partir hacia Rotorua, recorrimos la zona de Tamaki Drive, al este de la ciudad. Las vistas de Auckland desde aquí son impresionantes. Es un paseo muy agradable bordeando el mar. Aunque no había mucha gente, dicen que son buenas playas y vimos a varias personas haciendo Kytesurf.

Justo donde aparcamos, estaba el Kelly Tarlton’s Antartic Encounter y Underwater World. Decidimos entrar porque Donald nos había dicho que si nos sobraba tiempo visitáramos la colonia de pingüinos de la Antártida. Es realmente impresionante. Te puedes tirar horas mirándolos porque estos pájaros, conocidos como “bobos”, son super divertidos. Además, tal y como están puestos, los ves tanto cuando caminan por el hielo como cuando se lanzan a nadar o viceversa. Esto fue lo que más me hizo reír: cómo saltan para salir del agua al hielo.

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Pero en el Kelly Tarlton’s Antartic Encounter y Underwater World hay mucho más que pingüinos, lo cual fue una grata sorpresa. Hay una amplia variedad de peces, tiburones, caballitos de mar, crustáceos, moluscos….

Momentos memorables:

–          Dos caballitos de mar entrelazados

–          El encargado alimentando un par de peces manta

–          Los cangrejos ermitaños saliendo de la caracola

–          Los peces Nemo escondiéndose entre las algas

–          Un pez a lunares

–          Una tortuga comiéndose una estrella de mar

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Camino de Rotorua paramos en Hobbiton (Matamata), lugar en el que se rodó El Señor de los Anillos, y en Tirau, donde fuimos siguiendo un cartel que decía “Castle”, aunque el tal castillo era propiedad privada y no pudimos pasar, y otro cartel que rezaba “Deer park”, que sólo se podía visitar previa cita y con guía. De lejos pudimos sacar una foto de un grupo de cervatillos, que se asustaron al vernos llegar.


24 horas en Auckland

Martes, mayo 1, 2012

Aunque en Nueva Zelanda Viajes, con los días que teníamos de vacaciones, nos recomendaban visitar sólo la isla sur, decidimos dedicar unos días también a la isla norte. Nuestra primera parada en Nueva Zelanda fue en Auckland.

Sky Tower, Auckland

Sky Tower, Auckland

Al ratito de llegar, empezó a llover y no paró hasta el día siguiente. Nos alojábamos en Suderland House, un Bed & Breadfast propiedad de Donald y Kathy. A ella no la conocimos pero él fue super atento con nosotros.

Donald es conocido en el mundo de la televisión tanto detrás como delante de las cámaras. Entre otras cosas se ha dedicado al diseño de vestuario para conocidas series de la televisión de Nueva Zelanda. Por eso la casa está decorada con ilustraciones de las vestimentas.

Nos tocó la habitación roja. Nos sorprendió la extrema suavidad de las toallas.

Como no habíamos comido, nos tomamos un té con pastas caseras y un bizcocho de pasas y melocotón, para aguantar hasta la cena, en una zona común de la casa provista de alimentos para matar el gusanillo.

Venciendo la pereza y desafiando a la lluvia, fuimos hacia la Sky Tower, visita obligada en Auckland. Aunque sabíamos que no podríamos disfrutar demasiado de las vistas, nos decidimos a cenar en el buffet del Observatory, piso 53. Es el restaurante que está a mayor altura del país. En el precio está incluida la visita al mirador de la planta 51, en el cual hay tramos de suelo transparente. Por primera vez experimenté de verdad el vértigo. Qué mareillo.

Vértigo en la Sky Tower, Auckland

Vértigo en la Sky Tower, Auckland

En la Sky Tower hay gente que hace Sky Jump, saltando desde 192 metros de altura, o Sky Walk, un paseo de 360 grados por el exterior de la torre, sujeto con arneses. ¡Qué valor!

Donald cocina muy bien. El desayuno del día siguiente fue espectacular: frutas variadas cuidadosamente troceadas, cereales, tostadas y croissants y muffings recién hechos de manzana y nueces. Donald nos preparó dos para llevar y así aguantamos hasta la cena siguiente. Con ese desayuno no nos hizo falta comer.

Antes de emprender ruta hacia Rotorua, dimos un paseo por el puerto, donde vimos entre otros los impresionantes barcos de la Volvo Ocean Race, y pasamos por dos emblemáticos edificios de Auckland: Old Customhouse y Ferry Building.


Ballenas, delfines y focas en Kaikoura

Jueves, marzo 29, 2012

Fuimos a Kaikoura para ver ballenas. Al llegar al punto de encuentro nos comentaron que la excursión todavía no estaba confirmada. Esperaban noticias del capitán. Hacía un día precioso y no entendíamos que la excursión pudiera cancelarse pero luego comprendimos que no dependía de que hiciera sol, sino del estado de la mar y de que las ballenas estuvieran o no por la zona. Finalmente nos comentaron que había una única ballena y que la mar estaba revuelta con lo cual había alto riesgo de mareo y recomendaban tomarse algo para evitarlo.

El paseo en barco fue bastante movidito. Pegaba unos botes tremendos. Afortunadamente nos habíamos tomado una biodramina. De no haber visto a la ballena, el paseo en barco habría sido un consuelo, ya que fue bastante emocionante y divertido.

El capitán metía un micrófono al mar que le permitía escuchar a la ballena. Las dos primeras veces no escuchaba nada. A la tercera, nos dijo que miráramos a la derecha. Y la ballena apareció. Era enorme. Y muy tranquila. Cada ratito soltaba el chorro de agua que caracteriza su respiración. Y al final, previo aviso del capitán, la ballena se sumergió lentamente y conseguimos sacar la foto característica de la cola.

Ballena en Kaikoura

Ballena en Kaikoura

Posteriormente, nos llevaron a ver delfines. Cientos de delfines jugueteando alrededor del barco. Nos encantó.

Delfines en Kaikoura

Delfines en Kaikoura

Ya por nuestra cuenta, fuimos a Point Kean a ver focas. Aunque es donde teóricamente están tomando el sol, allí solo vimos dos. Fue aproximadamente un kilómetro antes, en la playa, donde encontramos una. Se mostró tranquila a pesar de que nos acercamos bastante.

Foca en Kaikoura

Foca en Kaikoura

De camino a Picton, a unos 26 km de Kaikoura, desde el coche, vi otra foca y nos paramos para verla mejor. Así, de casualidad, descubrimos un riachuelo en el que las crías de foca, menores de un año, juguetean para fortaleces los músculos, esperando ser alimentadas por sus madres, hasta tener la fuerza suficiente para buscar su propio alimento en el mar.

En Kaikoura estuvimos en un nuevo bed & breadfast impresionante: Bendamere House. Las vistas son de película.

Nos recomendaron cenar en Green Dolphin. Probamos los mejillones de labios verdes (tienen el borde de la concha verde y el interior nacarado), calamares y un crayfish (una especie de langosta, sin pinzas grandes porque no tienen depredadores de los que defenderse).


Elige tu propia aventura en Abel Tasman

Miércoles, marzo 28, 2012

Aunque Abel Tasman es el parque nacional más pequeño de Nueva Zelanda, su tamaño impresiona (225 kilómetros cuadrados). Hay rutas que duran desde varios días hasta un par de horas (la que hemos hecho nosotros). La vegetación exuberante y las vistas a un mar verde escarlata o turquesa en función del momento son impresionantes.

Habíamos contratado una excursión de un día completo con la compañía Wilsons. El día comenzaba con una ruta de dos horas en Kayak, desde Kaiteriteri hasta Split Apple Paddle, una roca milenaria partida por la mitad, cercana a la orilla. Lo pasamos muy bien y vimos varias especies de aves muy bonitas, que no habíamos visto nunca.

Split Apple Paddle (Abel Tasman)

Split Apple Paddle (Abel Tasman)

A la vuelta, nos tenían preparado nuestro “lunch” en una bolsita de papel: quiche de espinacas, rollito de primavera, un muslo de pollo, una cookie, una chocolatina, un zumo, una naranja y una manzana. Para ser un pic nic contratado estaba muy currado, la verdad.

Después de comer, cogíamos un barco que nos llevaba hasta Tonga  Quarry. Allí empezaba la ruta a pie hasta Medlands Beach, donde nos recogía otra vez el barco. Lo hacíamos sin guía. Antes de bajar del barco, explicaban algo por megafonía que no terminamos de entender (el acento kiwi no hay quien lo entienda…) y ahí empezó nuestra aventura gratuita.

Por lo visto había dos rutas para llegar a Medlands Beach: una más larga, la recomendada, por camino; y otra más corta, la que por error escogimos, en el que había un tramo por el agua. Hay que tener en cuenta que llevábamos mochila y botas de montaña, que había que conseguir cruzar al otro lado sin que se mojaran. Afortunadamente también llevábamos bañador. En el primer tramo de agua que atravesamos, había fango y se nos hundían los pies.
En el segundo, se formaba una corriente que te arrastraba mar adentro.

Abel Tasman

Abel Tasman

Aprendizajes del día

– a una excursión programada, con varias etapas, hay que llevar reloj.

– si no entiendes a un kiwi hablar pero la frase empieza por “si…” y termina diciendo “…perderás el barco”, pregunta para entender la primera parte de la hipótesis.

La noche previa y la posterior dormimos en Wall Street Accomodation. Está muy cerquita del punto de encuentro para hacer Kayak y del lugar del que sale el barco. Nos trataron fenomenal y, aunque no pudimos disfrutarla porque no hacía el calor suficiente, cuenta con una piscina natural que se han montado ellos mismos.

La primera noche cenamos en The whale beach, chiringuito de playa en Kaiteriteri, con raciones demasiado grandes; la segunda, en un tailandés que nos recomendaron en la oficina de turismo: Chokdee, en Motueka. Mejor opción.


El lago Rotorua

Sábado, marzo 24, 2012

Parte del atractivo de Rotorua (y de Nueva Zelanda en general) son sus lagos. Hemos tenido la suerte de estar alojados dos noches en The Lake House, el Bed & Breadfast de Kent y Carol. Cuando entramos en la habitación, no podíamos creerlo. La pared de en frente de la cama era íntegramente de cristal, con vistas al lago Rotorua. Sólo nos separaba de él una explanada de césped verde. Nos enseñaron la casa y el jardín, en el cual descubrimos una pequeña casita que albergaba el jacuzzi, también con vistas al lago. ¡Menudo lujo! Y no teníamos ni idea.

Vista del lago Rotorua desde el jacuzzi

Vista del lago Rotorua desde el jacuzzi

Después de visitar Whakarewarewa, dimos un paseo bordeando el lago Rotorua, hasta el aeropuerto, y nos dimos un baño en el jacuzzi.

La primera noche cenamos en Wai Ora, un restaurante que nos recomendaron Kent y Carol, que está a cinco minutos de la casa. Los platos estaban muy bien presentados. Carlos probó la cerveza Mata y yo el vino de Kiwi. De postre tomamos una tabla de quesos de la isla y pavlova, una especie de merengue típico.

Presentación de platos en Wai Ora

Presentación de platos en Wai Ora

La segunda noche cenamos en Ale House, un bar restaurante Kiwi. Carlos pidió una hamburguesa, que resultó ser enorme. Y yo, medio costillar (“son solo seis costillas”, me dijeron). Solo seis, pero de qué tamaño. Las costillas más grandes que he visto en mi vida.

Los desayunos de Carol resultaron ser también impresionantes. El primer día, tortilla, curiosamente hecha al horno. El segundo día, bacon y tostadas con sirope de arce. Según nos comentaba intenta hacer cada día un desayuno diferente para no aburrir a sus huéspedes.

Con Carol hemos tenido la oportunidad de hablar sobre los Bed & Breakfast, que poco tienen que ver con los de Reino Unido, mucho más impersonales. Aquí suelen estar regentados por familias británicas que buscan relacionarse con los extranjeros que visitan la isla. En su caso, ella era profesora y cuando se jubiló tenía miedo de echar de menos el contacto con la gente. Por eso decidió convertir su casa en un Bed & Breadfast. Cuando nos hemos ido, han salido a despedirnos a la puerta.


Poblado termal maorí Whakarewarewa

Viernes, marzo 23, 2012

Hoy hemos estado en Whakarewarewa, o Tewhakarewarewatangaoteopetauaawahiao, como lo llaman ellos, los maoríes. Es un poblado maorí situado en una zona termal de Rotorua,  en la isla Norte de Nueva Zelanda. En el poblado viven actualmente una veintena de familias maoríes.

Nos ha recibido una guía autóctona muy simpática que nos ha dado una vuelta por el poblado y nos ido explicando sus costumbres.  Hemos aprendido por ejemplo que muchas de estas familias no tienen cocina eléctrica en casa. Hay fosas naturales de agua hirviendo por la actividad volcánica. Hemos visto como cocían patatas y mazorcas de maíz, que de hecho luego hemos podido degustar. Otro tipo de alimentos, como la carne, que también hemos probado, las cocinan en unas cajas de madera que costruyen sobre la tierra. Las dejan allí durante dos horas y cuando vuelven están listas para comer. También nos han explicado cómo cultivan. No basta con plantar los vegetales, porque se queman las raíces. Cultivan en una especie de maceteros de madera, a los que les hacen unos agujeros para que salga el calor.

Huerta en poblado termal Whakarewarewa

Huerta en poblado termal Whakarewarewa

A partir de las 17:00, cuando se cierra el poblado al público y los maoríes vuelven de trabajar, hacen turnos hasta las 00:00 para darse un baño en unas bañeras naturales construidas en la ladera de la montaña. Según nos contaba la guía, bastan 15 minutos diarios en ese agua caliente para que desaparezcan todos los dolores. Ah, y no necesitan usar champú ni acondicionador porque el agua es muy suave. En otra de este fosas de agua caliente friegan a mano.

Bañeras termales

Bañeras termales

En el poblado hemos podido ver también un templo maorí en el que velan a los muertos durante tres días y dos noches, así como una iglesia cristina, y un cementerio.

La visita termina con una actuación en la que varios maoríes cantan y bailan. Previamente, la guía nos ha explicado de forma práctica cómo crean las faldas de fibras naturales que una vez secas suenan al chocar entre ellas en los bailes tradicionales maoríes.

Baile tradicional maorí con faldas musicales hechas a mano

Baile tradicional maorí con faldas musicales hechas a mano

Tras la visita guiada, nos hemos dado una vuelta por libre, en la que hemos podido ver Te Roto A Tamaheke, un lago hirviente a cuyo alrededor hay un camino con todos los países de fotos de gente de los mismos que lo ha visitado. También el lago verde y, tras un rato de espera, dos geiser en activo. Despiertan una media de 25 veces al día y pueden llegar a alcanzar la altura de 30 metros. Impresionante.

Geiser en Whakarewarewa

Geiser en Whakarewarewa