La era Aquarius

Viernes, abril 24, 2009

Aquarius nos ha invitado al estreno de su nuevo spot de La Era Aquarius en cine. Va en la línea de los dos anteriores: la catedral de Justo Gallego y Radio Colifata. El ser humano es imprevisible. El ser humano es extraordinario. La vida es extraña y maravillosa y cada uno sueña lo que le da la gana. En el nuevo spot un joven de Ghana cuenta la historia de su abuelo y los ataudes de fantasía.

En el Día C he tenido oportunidad de hablar con Miguel García Vizcaíno, de Sra Rushmore (agencia  responsable de esta campaña) y me ha comentado que se pasan un año entero buscando al protagonista de la siguiente entrega de la era Aquarius. La fe, la locura o la muerte. Grandes temas que siempre han preocupado a la humanidad, tratados de un modo imprevisible.

Le he comentado que, en mi opinión, el doblaje del spot le resta fuerza. Él me ha explicado que sin doblaje, sólo con subtítulos, era imposible de seguir porque el protagonista habla demasiado rápido. Todo tiene una explicación.

Después del spot, hemos visto la premiere de la película “The International“.

Lo que más me ha llamado la atención de la película ha sido el product placement de Blackberry, auténtica protagonista de una de las escenas; la máquina de Pepsi en el Gran Bazar de Estambul; y los Audis y Mercedes.

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Asesinato Justo

Jueves, octubre 2, 2008

Mañana estrenan “Asesinato Justo” , con Robert Deniro y Al Pacino. Hoy la he visto en el Kinépolis porque me ha invitado Microsoft Advertising. Sin embargo, no voy a hablarles de la película, sino de la experiencia que ha significado ir a verla.

Para empezar, hemos llegado un cuarto de hora tarde. Había un atasco tremendo. Así es Madrid.

El primer rato en el cine he tenido la sensación de que no me iba a enterar de nada. Cuando había conseguido entrar en el argumento, se han empezado a repetir las imágenes. Al principio pensábamos que era un recurso cinematográfico, un flash back, tal vez un sueño, una alucinación…Al cambiar de escena, y ser también repetida, nos hemos dado cuenta de que se trataba de un error. Me ha sorprendido la reacción de la gente, o mejor dicho, la ausencia de reacción. Ni un grito. Ni un silbido.

Pasaban los minutos y las imágenes seguía repitiéndose. Nadie se quejaba pero algunos se empezaban a levantar. Yo he aprovechado para ir al baño y comprar algo para comer. En el espejo del baño ponía, se anunciaba la película “Reflejos” , que estrenan también mañana. Me ha parecido un buen anuncio: creatividad en el medio.

Cuando he vuelto de mi paseo por el Kinépolis, seguían repitiéndose las imágenes. Círculo negro en la esquina superior derecha y por fin continúa la película. Poco después, se acaba. Tengo la sensación de no haberla visto entera.

 Me han llamado la atención dos product placement. El primero ha sido muy breve, pero intenso, casi subliminar. Un cuchillo clavado al lado de un bote de Pepsi. El segundo, demasiado descarado, aunque no incómodo. Un bote de ketchup Heinz colocado de frente a la cámara en un diálogo cara a cara entre Al Pacino y otro de los actores.

 


Sexo en Nueva York

Jueves, junio 26, 2008

Sexo en Nueva York

Ayer fui a ver “Sexo en Nueva York“, una película que nunca habría visto de no ser porque me invitaba Saatchi & Saatchi. Fue un pase exclusivo para chicas, aunque probablemente, si no se hubiera hecho esta aclaración, tampoco habrían venido muchos hombres, por la temática y porque había semifinal de la Eurocopa. Nos regalaron  un paquete de palomitas y una bebida. ¡Gracias!

Yo no había visto nunca la serie pero no tuve ningún problema para seguir el argumento de la película, ya que al principio la protagonista hace un pequeño repaso de las seis temporadas. Pasé un buen rato en el cine y llegué incluso a plantearme hacer una maratón con un par de amigas fanáticas de la serie y ponerme al día. Pero, por lo que escribe Jorge Rubio en Tu Blog De Cine, debe de ser mejor ver a Carrie Bradshow y sus colegas en la gran pantalla que en la tele.

No voy a hablar más de la película desde el punto de vista cinematográfico porque, después de leer la fantástica crítica de Jorge Rubio, no tengo mucho que añadir. Sin embargo, sí quería hacer hincapié en los descarados products placement: larga sesión fotográfica para la revista “Vogue” y posterior exposición de la publicación en distintas tiendas y quiscos, regalo de un auténtico bolso Louis Vuitton por parte de la mismísima Carrie Bradshow a su asistente personal, vaso de Starbucks en la mano de la protagonista para combatir la depresión o el maletero de Samantha repleto de bolsas de Gucci, sin olvidar la archiexplotada adicción de la protagoniasta a los “Manolos“. Son algunas de las marcas que, sin hacer un gran esfuerzo, recuerdo haber visto ayer en la gran pantalla. No me extrañaría nada que, con lo que han pagado por aparecer en “Sexo en Nueva York”, se hayan cubierto los gastos del rodaje de la película. Es probable incluso que el argumento del film se haya construído a partir de la incursión de esas marcas.

Creo que estos emplazamientos de productos son bastante efectivos porque llegan a su público objetivo, que además los ve en pantalla gigante, con la luz apagada y sin otra posible distracción. Por si fuera poco, las progatonistas se convierten en auténticas prescriptoras de la marca, a la que aportan indirectamente sus valores.