Amar en tiempos revueltos

Miércoles, enero 26, 2011

Mi madre empezó a ver “Amar en tiempos revueltos” poco después de que empezara. La excusa es que la veía Josefa, la persona que nos ayudara en casa. Josefa falleció hace tres años, pero mi madre sigue viendo la serie. Año tras año, cuando termina el verano y se incorporan los personajes de la nueva temporada dice que ya no le gusta tanto, pero ella es muy sufrida y la sigue viendo hasta que se vuelve a enganchar. Así han pasado 6 años reales y 18 en la serie.

Gracias a “Amar en tiempos revultos” mi madre aprendió a utilizar el vídeo y hace menos tiempo, internet. Ahora, cuando se pierde algún capítulo, no se pone tan nerviosa porque sabe que podrá verlo a toro pasado en la red.

Con el tiempo, puede que mi madre termine haciéndose de facebook, si le cuento que hay un foro con más de 50.000 seguidores que comentan la serie. Y porqué no, de twitter, que cuenta con alrededor de 700 seguidores.

La sexta temporada parece que está enganchando menos a las personas que conozco que siguen la serie. Los personajes no tienen el mismo tirón. Y Manolita y Marcelino, que durante mucho tiempo fueron los que menos atraían a mi madre, ahora son de los que más le gustan, porque conservan la esencia de lo que fue “Amar en tiempos revueltos”.

Estas navidades, los Reyes le trajeron el libro de recetas del Asturiano: “La cocina de Manolita y Marcelino“. Le ha gustado. Por lo visto las recetas que vienen son super sencillas.

También le trajeron las entradas para ver la obra de teatro (“Amar en tiempos revueltos” ha sido el filón de las navidades). La vimos el pasado domingo. La obra rescata parte de la trama de la quinta temporada. En concreto, creo que los capítulos del verano, porque yo los había visto y sólo veo la serie cuando tengo jornada intensiva o los viernes que salgo a las 15:00, mientras comemos. Supongo que conocer la trama ha hecho que la obra no me haya encantado. Eliminamos el factor sorpresa y las historias de los demás personajes, y tendemos a comparar: “me gusta más el actor de la tele…”. Esperaba que la obra fuera más diferente a la serie de televisión, que ahondara más por ejemplo en la representación de “El diablo bajo la cama“.

Lo que más me ha gustado de la obra ha sido cómo llevar el teatro al teatro. El juego metateatral sitúa en varias ocasiones al espectador entre bambalinas.


Participa en MPG Community

Miércoles, diciembre 10, 2008
El pasado 18 de noviembre recibí un mail de Media Planning Group. Me animaba a participar en los foros de MPG Community. Diez días después se sortearía un lote de productos LVMH entre aquellos que hubieran añadido algún comentario. No se trataba de ser el mejor sino de participar. Yo opiné sobre las redes sociales y gané.
Lote de productos LVMH

Lote de productos LVMH

Este fue mi comentario:

Primero me hice de Facebook. Luego de Tuenti. Después vivieron Linkedin y Xing. Las dos primeras se consideran personales, de ocio o generalistas. Las dos segundas, más profesionales, con posibilidad de hacerse un perfil premium (yo todavía no lo he hecho).

Lo cierto es que resulta complicado mantener actualizados todos los perfiles. Yo de momento entro casi todos los días al Facebook, entre otras cosas porque me llegan las actualizaciones a mi correo, y con cierta frecuencia, a Linkedin (una nunca pierde la esperanza de encontrar un trabajo mejor), pero Tuenti y Xing las tengo olvidadas.

Lo ideal sería una herramienta que permita actualizar todos los perfiles y ver las novedades de todas las redes sociales a la vez, pero no creo que los creadores de las redes sociales estén por la labor. Entonces el que se llevaría ese ínfimo trocito de la tarta publicitaria convencional (banner, botones, etc.) destinado a redes sociales sería el recién llegado al mercado de las redes.  

Lo increible es que no dejan de nacer nuevas redes sociales, como Keteke, que yo creo que pretende hacer negocio gracias a los mensajes que manden sus usuarios para actualizar su perfil. En principio yo no le veo futuro, aunque sorpresas mayores nos han dado los españoles. ¿Alguien pensó cuando surgieron que los politonos podían ser un gran negocio? 

En las últimas semanas he asistido a varias charlas centradas en las redes sociales. Definitivamente, están de moda. Mis principales conclusiones son que de momento no tienen un modelo de negocio definido, aunque sus fundadores no se agobian (Google tampoco tenía un modelo de negocio definido en un principio y ahora es EL REY), ya que de momento están consiguiendo mercado, que no es poco; y que la publicidad puede ser una vía de negocio, pero teniendo en cuenta dos palabras clave: publicidad targetizada/segmentada (hay que dejar de matar moscas a cañonazos) y creatividad.

Como en otros soportes, en las redes sociales triunfarán las acciones creativas, divertidas, interactivas y que involucren al consumidor (ENGAGEMENT).

Ahora MPG Community sortea un día en un balneario para dos personas entre aquellos que rellenen a una encuesta sobre la eficacia y la eficiencia publicitaria.

He vuelto a probar suerte.

MPG Community ha empezado a mandar unos newsletters que seguro atraen público.


Message in a bottle

Lunes, julio 14, 2008

Hoy descubro en el post sobre “Saber qué decir”, que publiqué el pasado 7 de julio, un comentario de Javier Reyes. Es una de las ventajas de internet, que un artículo que vio la luz hace días, meses o años puede volver a cobrar vida gracias a los buscadores o a un generoso comentarista. La primera vez que oí hablar de la teoría de la Long Tail no entendía a qué se refería. Ahora, la experimento con mi blog. Javier Reyes habla de “meter un mensaje en una botella”. Bonita metáfora.

“Me ha encantado este post!
Con la llegada de las redes sociales (y resto de maravillosas herramientas del social media), se ha reducido el miedo a ser rechazados, y a iniciar conversaciones con extraños… algunos no son extraños porque puedes ver su actividad en la red social y en sus blogs, se inician conversaciones antes de conocer al receptor de los mensajes… Cuando escribes un post en tu blog, es como meter un mensaje en una botella, meses después alguien escribe un comentario y continúa la conversación…
En este nuevo medio, continuan existiendo los mismos perfiles de “criminales conversacionales”, y yo diría que surge alguno nuevo, gracias al anonimato y falsa identidad en la mayoría de los casos. Surgen verdaderos terroristas, que se meten en las conversaciones únicamente para arrojar piedras en forma de insultos y descalificaciones, sin aportar nada a la conversación… suerte que el autogobierno de las comunidades en internet suele funcionar, y es posible poner remedio a estas actuaciones…”

Afortunadamente este blog, todavía joven, no ha sufrido el ataque de los criminales conversacionales de los que hablas pero los he visto en otros blogs que sigo y me da mucha pena. Un comentario interesante puede perderse entre una multitud de frases sin sentido que sólo buscan crear polémica. Creo que lo mejor en esos casos, tanto si es es bloggero como comentarista, es no entrar al trapo.

También estoy totalmente de acuerdo con el segundo punto que propone Javier. Las redes sociales facilitan y fomentan las relaciones con seres extraños que tal vez algún día lleguen a ser contactos útiles o, por qué no, buenos amigos. Sin ir más lejos, hace un par de meses Javier Reyes me pidió que le agregara como amigo en Facebook. Entonces me mantenía firme en la idea de no aceptar a nadie con quien no hubiera hablado al menos una vez. No quería que mi red se llenara de desconocidos. Pero eso tenía fácil solución: le envié un mensaje y me respondió. Entonces descubrí que, en el terreno profesional, teníamos mucho en común y que tal vez algún día podríamos echarnos una mano.

Hoy nos volvemos a encontrar en la bloggosfera. ¿Creen que si algún día me cruzo con Javier por la calle o en algún evento le ignoraré como si fuera un desconocido?