VI RRPP & Tweets: ¿Marketing de contenidos o publicidad pagada?

Viernes, mayo 9, 2014

El martes estuve en el VI RRPP & Tweets, sobre marketing de contenidos y publicidad pagada en medios sociales, un tema del que venimos hablando mucho en el último año los que nos dedicamos al social media.

Facebook parecía el paraíso de los anunciantes, un lugar en el que poder reunir a todos sus consumidores, escucharles y hablarles de tú a tú, bombardearles a mensajes comerciales y todo eso gratis. Parecía evidente que estas condiciones no podían ser eternas. Facebook empezó a dar la posibilidad de hacer publicidad en su plataforma. Los primeros formatos, aunque segmentados, parecían muy intrusivos y poco efectivos. Poco a poco se fueron integrando dentro del muro, hasta que llegaron a ser los mismos contenidos pero patrocinados. Entonces la visibilidad orgánica del contenido se vio seriamente afectada y se convirtió en la pesadilla de los community managers que, de la noche a la mañana y sin ser avisados, sufrieron un cambio de las reglas del juego. Sin embargo, al cliente eso le da igual y exige los mismos resultados. Ha invertido mucho en conseguir una base de fans y no quiere ahora tener que gastar mucho más en impactarles.

Sobre Twiter solo se mencionó la dificultad actual para conseguir seguidores, aunque en este caso es más debida al crecimiento en el número de usuarios que a un cambio en las reglas del juego.

Y entonces toca hablar del contenido. ¿Basta con que el contenido sea bueno o la visibilidad tiene un precio?

Probablemente dentro de Facebook el buen contenido ya no sea suficiente, pero ¿quién nos ha dicho que solo podamos hacer social media dentro de Facebook? Llevo años diciendo que no hay que meter todos los huevos en la misma cesta y menos si la cesta no es tuya sino del señor Zuckerberg.

En un evento donde la mayoría de los asistentes viene de agencias de comunicación y relaciones públicas no se puede permitir que la gente claudique a favor de la publicidad de pago, en vez de apostar por el buen contenido, capaz de conseguir visibilidad de forma orgánica, porque la gente lo comparta voluntariamente.

Disculpándome por “vender mi libro”, que encima es gratis, conté el caso de #mamiconcilia. Venía totalmente a cuento. Un ebook sobre conciliación que recoge el testimonio de 28 mujeres, madres y directivas. En la primera semana superó las 700 descargas, generando más de 1.400 tuits con el hashtag y 3.600.000 impresiones. La repercusión que #mamiconcilia ha tenido en los medios de comunicación ha permitido llegar a una audiencia estimada de 7 millones de personas, con un valor publicitario equivalente de más de 85.000 euros.

Como dije allí, rompo una lanza a favor del contenido. Tenemos que aprender a venderlo, porque el contenido bien hecho requiere tiempo y talento, y ese tiempo y talento tienen un coste. Si el cliente no lo paga, se termina haciendo un churro a toda velocidad que no funciona y terminamos creyendo que es porque no hemos hecho publicidad para darle visibilidad.


La estrategia del pingüino

Jueves, agosto 11, 2011

Acabo de terminarme “La estrategia del pingüino. Influir con mensajes que se contagian de persona en persona”, de Antonio Núñez. Mis padres fueron a la presentación mientras yo estaba en Luxemburgo y me enviaron un sms para decirme que se habían acordado mucho de mí. Así, cuando mi padre terminó de leérselo, lo empecé yo.

Es de fácil lectura. Nos descubre casos de éxito de social media, muchos de ellos anónimos, y profundiza en otros ya clásicos, como el de la guitarra de Dave Carroll, rota por United Airlines, o el del pastor Terry Jones que quería organizar el “Burn a Koran Day”.

Todos los capítulos empiezan con un pequeño artículo sobre pingüinos que nos invitan a la comparación metafórica de esta especie con los humanos. Así aprendemos a diferenciar entre hacer el pingüino y lograr un pingüino (mensajes anónimos de éxito planetario gracias a la comunicación de persona en persona).

El capítulo que más me ha gustado es el primero, “¿La comunicación evoluciona como las playas de Cádiz, Barcelona o Ipanema?”, en el que Antonio Núñez demuestra ser un auténtico experto en storytelling, explicando la evolución de la comunicación a partir de la evolución de la comunicación en las playas, desde el megáfono a las constantes interrupciones de vendedores ambulantes de diferentes nacionalidades, sin olvidar al “Papi”, natural del Puerto de Santa María, que basaba el éxito de su negocio en la comunicación de individuo a individuo.

El capítulo que me ha resultado más interesante ha sido el cuarto, en el que Antonio Núñez reflexiona sobre el papel del periodismo en la sociedad actual, una sociedad en la que cualquiera puede elaborar un mensaje, lo que hace que recibamos una cantidad de información diaria inabarcable. Priman el aquí y el ahora y apenas hay tiempo para la reflexión. El ciudadano se ha vuelto escéptico y pesimista y los medios han perdido toda su credibilidad.

Es un tema al que le he dado muchas vueltas pero había leído poco sobre él. En mi opinión, que no dista mucho de la de Antonio Núñez, el papel de los periodistas, a los que les ha sido arrebatado por nuestra red de contactos el de seleccionar las noticias, debería centrarse ahora en analizar la información en profundidad, en contextualizar y en reflexionar. Los periodistas no deberían someterse al ritmo frenético que marcan las nuevas tecnologías. Esto muchas veces les lleva a dar rumores o vivir de la información interesada que lanzan gabinetes y agencias de comunicación. Los periodistas tampoco deberían opinar, lo que les hace perder la credibilidad. Esta función debería estar reservada a blogueros, contertulios y articulistas.

Me han resultado curiosos los casos de éxito de patientslikeme o Kiva, incluidos en el capítulo “Desconocidos íntimos”. Los dos sorprenden por la cantidad de datos de carácter personal (sobre salud y monetarios) que la gente está dispuesta a dar si se siente identificada con la comunidad.

Para terminar, los tres últimos capítulos retoman toda la información anterior, a modo de conclusión, en tres apartados: ocho disrupciones provocadas por la comunicación de persona a persona, diez ideas para mejorar tu comunicación de persona a persona y frases célebres.

Hay material sobre muchos de los casos comentados en el libro en la zona de lectores de La estrategia del pingüino.


Oferta de trabajo

Jueves, marzo 4, 2010

En Grupo R no nos falta trabajo y eso, en un año como éste, es toda una suerte. No adelantamos estructura al negocio. Pero cuando entra nuevo negocio, abrimos la puerta a nuevos profesionales. Y esta vez soy yo la afortunada que veré crecer mi equipo.

Busco una persona, preferiblemente Licenciada en Periodismo o en Publicidad, o en su defecto con un Master o Postgrado en alguna de las dos especialidades. Puestos a pedir, bilingüe inglés/español, y con nociones de francés. Pero no me importan tanto sus títulos como su forma de ser y su saber hacer.

Busco una persona que disfrute escribiendo y lo haga bien. Tendrá que escribir notas de prensa y corregir textos.

Busco a alguien con contactos en los medios de comunicación, especialmente en generalistas y económicos. Y si no, con facilidad y ganas para conseguirlos.

Busco a un apasionado de internet y sus infinitas posibilidades sociales. Valoraré positivamente que tenga blog, lea bitácoras y se codee con blogueros. Igualmente, que haga un uso profesional de facebook y twitter y contemple su potencial publicitario más allá del display. Si cuenta ya con algún caso de éxito a sus espaldas en entornos sociales, mejor que mejor.

Si te parece que pido demasiado, todo se resume en ilusión.

El horario es de 9:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 (en teoría, claro, que somos agencia…).

Precisaría incorporación inmediata.

Si estás interesado o conoces a alguien que pudiera estarlo, deja un comentario en este post, rellenando la casilla de correo electrónico del formulario. Me pondré en contacto contigo lo antes posible. ¡Gracias!


Message in a bottle

Lunes, julio 14, 2008

Hoy descubro en el post sobre “Saber qué decir”, que publiqué el pasado 7 de julio, un comentario de Javier Reyes. Es una de las ventajas de internet, que un artículo que vio la luz hace días, meses o años puede volver a cobrar vida gracias a los buscadores o a un generoso comentarista. La primera vez que oí hablar de la teoría de la Long Tail no entendía a qué se refería. Ahora, la experimento con mi blog. Javier Reyes habla de “meter un mensaje en una botella”. Bonita metáfora.

“Me ha encantado este post!
Con la llegada de las redes sociales (y resto de maravillosas herramientas del social media), se ha reducido el miedo a ser rechazados, y a iniciar conversaciones con extraños… algunos no son extraños porque puedes ver su actividad en la red social y en sus blogs, se inician conversaciones antes de conocer al receptor de los mensajes… Cuando escribes un post en tu blog, es como meter un mensaje en una botella, meses después alguien escribe un comentario y continúa la conversación…
En este nuevo medio, continuan existiendo los mismos perfiles de “criminales conversacionales”, y yo diría que surge alguno nuevo, gracias al anonimato y falsa identidad en la mayoría de los casos. Surgen verdaderos terroristas, que se meten en las conversaciones únicamente para arrojar piedras en forma de insultos y descalificaciones, sin aportar nada a la conversación… suerte que el autogobierno de las comunidades en internet suele funcionar, y es posible poner remedio a estas actuaciones…”

Afortunadamente este blog, todavía joven, no ha sufrido el ataque de los criminales conversacionales de los que hablas pero los he visto en otros blogs que sigo y me da mucha pena. Un comentario interesante puede perderse entre una multitud de frases sin sentido que sólo buscan crear polémica. Creo que lo mejor en esos casos, tanto si es es bloggero como comentarista, es no entrar al trapo.

También estoy totalmente de acuerdo con el segundo punto que propone Javier. Las redes sociales facilitan y fomentan las relaciones con seres extraños que tal vez algún día lleguen a ser contactos útiles o, por qué no, buenos amigos. Sin ir más lejos, hace un par de meses Javier Reyes me pidió que le agregara como amigo en Facebook. Entonces me mantenía firme en la idea de no aceptar a nadie con quien no hubiera hablado al menos una vez. No quería que mi red se llenara de desconocidos. Pero eso tenía fácil solución: le envié un mensaje y me respondió. Entonces descubrí que, en el terreno profesional, teníamos mucho en común y que tal vez algún día podríamos echarnos una mano.

Hoy nos volvemos a encontrar en la bloggosfera. ¿Creen que si algún día me cruzo con Javier por la calle o en algún evento le ignoraré como si fuera un desconocido?