Interiorae. Gabriella Giandelli

Viernes, febrero 22, 2013

Los Reyes me trajeron “El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon, en inglés. Como ya lo había leído (aunque fuera en español), decidí cambiarlo. Quería conservar la esencia del regalo (un libro en inglés) pero no me atrajo ninguna de las novelas que me ofrecieron, así que opté por comprar un cómic: “Interiorae”, de Gabriella Giandelli.

En “Interiorae” conocemos la historia de una ancina, que sueña con champiñones gigantes, y quiere probar el estramonio, que le haga volver a la infancia mientras espera la muerte. También la relación que surge entre la mujer que le cuida y el vecino bizarro que les suministra drogras. La de un niño y su madre, traicionada por su marido después de ocho años juntos, y la de un hombre traicionado por su mujer a acusa del aburrimiento. En el edificio no podía faltar una familia fantasma que falleció en un accidente de avión. Son solo algunas de las personas que que habitan la comunidad, que alimenta de sueños al misterioso ser.

Me costó entender el cómic, dotado de sentido al final a través de una fábula mitológica. Tuve que releerlo para repasar los personajes y sus historias entrelazadas. Sin embargo, me gustó mucho, por sus coloridos dibujos y por la sensación de Gran Hermano, que todo lo ve, que transmite al lector. Te cuelas en los momentos más íntimos de la vida de los personajes, en sus pensamientos, en sus sueños…

“Interiorae”. Gabriella Giandelli. Fantagraphics Books.


Restaurante El Tinterillo de Málaga

Domingo, febrero 17, 2013

En la Carrera de San Jerónimo 32 de Madrid, han abierto El Tinterillo de Málaga, más que un restaurante, toda una experiencia. Nos adentramos en el “barco” sin saber muy bien qué nos esperaba. “La conchita malagueña. La Concha, la Sara, la Juana…”, grita un camarero subiendo las escaleras.

Nos tocó en la planta de abajo, una cueva con mesas y bancos corridos que, en cuestión de minutos, se llenó. “La auténtica pescadilla, la que se muerde la cola”. Otro camarero nos ofrece un plato mientras tomamos asiento. “¿Les voy trayendo algo de beber?”. ¡Qué gracia tienen los malagueños con su acento! Y yo me preguntaba… ¿Habrá que ser malagueño para trabajar aquí? ¿Imitarán el acento? ¿Se les irá pegando?

El hijo del nieto de “El Nono”, que abrió el primer “Tintero” en Málaga, ha decidido venirse a Madrid con sus primos para hacernos disfrutar de una experiencia similar a la que se vive allí.  “¡Coquinas, calamares, gambitas a la plancha!”.

En la página web de El Tinterillo de Málaga, he podido descubrir su curiosa historia. “El Nono” tenía un tintero de redes de algodón que, con el salitre, se rompían y pronto fueron sustituidas por las de nylon, traídas de China. Viendo que el negocio se iba al traste, “El Nono” decidió montar un restaurante. Fue su nieto, que trabajaba allí desde que era niño, el que un día, ante la enorme cantidad de gente que había en el local, no daba abasto y empezó a sacar los platos de la cocina y a ofrecerlos a gritos entre los comensales, sin necesidad de que previamente los hubieran pedido. Hoy es la esencia de El Tinterillo de Málaga. “¡Salpicón, pulpo frito, cazón en adobo…!”

“¿Qué, me tenéis miedo? ¿No queréis que me acerque? Yo soy el que cobra…”. Se acercan a tu mesa, cuentan los platos, bandejitas y bebidas consumidas, y te dan la cuenta. Así de sencillo.

“¡Manda huevo, el manda huevo!”. No podía terminar el post sin hablar de este plato, que tendré que volver para probar: chanquetes, con pimiento asado y huevo frito…

El Tinterillo de Málaga. Carrera de San Jerónimo 32. 911568913


101 cosas que aprendí en la Escuela de Cocina

Sábado, febrero 16, 2013

Desde que trabajo en 101, me llama la atención la infinidad de libros, manuales o similares que contiene el número 101 en su título. Pero no solo me pasa a mí. Mi padre encontró un librillo titulado “101 cosas que aprendí en la Escuela de Cocina” y, sabiendo de nuestra afición a la cocina y con ánimo de hacer un guiño con el “101”, nos lo regaló por Reyes. Nos ha encantado.

Para empezar, tiene el tamaño ideal para llevarlo en el bolso y leerlo en el metro. No paso mucho tiempo allí, así que lo he ido leyendo poco a poco desde principio de año. Al tratarse de artículos muy breves, sobre temas diferentes, me ha gustado leerlo así, en pequeñas píldoras, para poder saborearlas una a una y retener mayores dosis de información.

“101 cosas que aprendí en la Escuela de Cocina” se puede dividir en cuatro tipos de artículos: los útiles para cocinar, los que ayudan a conocer el día a día de un restaurante, los curiosos o anecdóticos y las frases célebres.

Con los artículos útiles para cocinar he aprendido por ejemplo para qué sirve cada tipo de cuchillo o pieza de la batería de cocina, así como los diferentes tipos de cortes (Al bies, Chiffonade, Oblicuo, Paisano, Vichy o Torneado) y sus utilidades.

Sobre el día a día de un restaurante, descubrimos la jerga de la cocina, los perfiles por los que está formada la brigada de cocina o cómo hacer un planning para aprovechar las sobras.

Entre los artículos curiosos o anecdóticos, los que mayor huella me han dejado han sido el que habla sobre ingredientes venenosos, como las semillas de cerezas, ciruelas, albaricoques y melocotones, o el de la caja de herramientas del chef, entre las que destacan el hilo dental, para cortar bizcochos, quesos frescos o masas, y las pinzas de depilar, para extraer espinas del pescado o trozos de cáscara de huevo.

Y para terminar este post, una de las frases célebres recogidas en “101 cosas que aprendí en la Escuela de Cocina”: “Cocinar es la aplicación humana más antigua, básica y universal de los cambios físicos y químicos sobre las materias de la naturaleza”. Arthur E. Grosser, The Coockbook Decoder, or Culinary Alchemy Explained.

“101 cosas que aprendí en la Escuela de Cocina”. Louis Eguaras con Matthew Frederick. Abada Editores.


Paul Gilbert clinic show en Ritmo y Compás

Martes, octubre 2, 2012

Paul Gilbert es el guitarrista preferido de Carlos. Desde que le conozco, hemos ido a varios conciertos suyos. Le vimos con Mister Big en La Riviera y en la Sala Heineken. Sus conciertos son espectaculares. El guitarrista y bajista se retan, repitiendo cada uno lo que ha tocado el otro en un divertido juego, y tocan la guitarra con los dientes o con un taladro.

También habíamos visto a Paul Gilbert en solitario en La Sala. En ese concierto me pareció un tío super cercano y me cayó bien. Cuando ya estaba terminando, dijo: “este es el momento en el que otros grupos desaparecen del escenario, esperan un rato mientras la gente pide a gritos que vuelvan a salir y salen. Yo me voy a ahorrar todo esto y voy a tocar ya  alguna canción más”. Se agradece…

Esta última vez le hemos visto en Ritmo y Compás. Como la anterior, fue un concierto muy familiar, en una sala pequeña. Además fue mi primer clinic. Paul Gilbert enseñó a los guitarristas asistentes varios trucos para tocar la guitarra. Primero lo explicaba y luego lo ejemplificaba con alguna canción de un grupo conocido, como The Who, ACDC, The Eagles o Jimmy Jendrix. En tono de humor, aprendimos que levantar el brazo después de rasguear las cuerdas es casi tan importante como marcar el ritmo con el pie. Y hablando más en serio, enseñó cómo tocar rápido (algo que le caracteriza) o hacer acordes menores disminuidos, presentes en tantas canciones. Contó que desde que empezó a tocar la guitarra con ocho años, estuvo varios años tocando notas simples y cuando descubrió los acordes se abrió un mundo de posibilidades ante sí. Criticó el modo clásico de aprender a tocar la guitarra, repitiendo escalas una y otra vez, e invitó a los músicos a buscar y tocar las melodías que escuchan en su mente.

Por primera vez venía acompañado de su mujer, Emi Gilbert, que toca el teclado, y también es muy buena. Me encanta el buen rollo que parece que hay entre ellos. Claramente este concierto era una escala de sus vacaciones por Europa.

Los otros dos músicos que le acompañaban eran españoles. Paul Gilbert explicó cómo dos personas que hablen diferentes idiomas pueden entenderse perfectamente si los dos entienden el lenguaje de la música. Y lo demostró, estableciendo un diálogo con cada uno de los tres músicos. Tocaba algo y los otros le respondían, cada uno con su instrumento. Así que el concierto también tuvo su momento de jam session.

Al final existía la posibilidad de sacarse fotos con Paul Gilbert, pero al día siguiente había que trabajar y preferimos no esperar. No perdemos la esperanza de que algún día Carlos pueda tocar con él y nos saquemos todas las fotos que queramos sin tener que esperar cola 😉


Sonrisas y Lágrimas. El musical

Domingo, septiembre 30, 2012

Esta semana he tenido la suerte de asistir al estreno de “Sonrisas y Lágrimas. El musical“, en el Teatro Coliseum de Madrid, invitada por Leticia, una gran amiga, que trabaja en Riga, una de las cinco productoras que han hecho posible este musical. Entre los asistentes, reconocimos a Luis Cobos, Masiel, Lucía Bosé, José Sacristán, Ana Ruíz (Cámara Café), Nieves Herrero, Lourdes Maldonado o Mariñas. Parte del atractivo de un estreno es poner nombre a las personas que atraviesan la alfombra roja y posan en el photocall.

Sonrisas y lágrimas” es una de esas películas que ves cuando eres pequeño, olvidas durante el año y recuerdas cuando vuelven a pasar al año siguiente por Navidad, como “Mary Poppins”, “E.T”. o “Grease”.

Cuenta la historia de María, una novicia inadaptada que termina siendo institutriz en casa de la familia Trapp. Con su llegada, los siete hijos del capitán Georg abandonan la disciplina a la que estaban sometidos para descubrir una nueva vida más alegre, protagonizada por la música. Quién no ha tarareado alguna vez “Don es trato de barón, res selvático animal, mi denota posesión, far es lejos en inglés…”.

Sonrisas y lágrimas” está basada en una historia real. Empezó a representarse en Broadway hace 52 años. Y después fue llevada al cine. Ahora el musical llega a Madrid. No es tan espectacular como otros musicales a los que estamos acostumbrados. Sin embargo, ese es precisamente parte de su atractivo, que ha querido conservar, como nos explicaba Leticia, la autenticidad de los musicales clásicos.

Para mí, lo mejor del musical es la voz de la Madre Abadesa, que en más de una ocasión consiguió ponerme los pelos de punta.

Una curiosidad: una de la niñas que representa a Gretl, la hija pequeña de la familia Trapp, es hija de Loreto Valverde, que en el musical representa a la Baronesa, novia del capitán.


La campaña publicitaria que pudo ser el Ecce Homo

Jueves, agosto 30, 2012

Hace poco más de una semana Carlos me mandaba el link de la noticia de la que más se ha hablado en los últimos días: “Una anciana restaura sin permiso y destroza un fresco “Ecce Homo“. Parecía una noticia de coña salida de El Mundo Today, pero la había publicado 20 Minutos. “Ecce Homo” era trending topic. Según la herramienta Showmetrend, lo fue desde el 22 de agosto a las 9:02 hasta el 23 a las 18:48, en España. Y el 23, desde las 11:06, también a nivel mundial. Invadían  el time line frases como “La vecina que restauró el ‘Ecce Homo’ de la iglesia de Borja está intentando poner rectos los relojes de Dalí, jodidos por “la calor”.

Aquella noche descubrí que existía un perfil en twitter del Ecce Homo Restaurado (@EcceHomoRestaur) que ya sumaba 1.700 seguidores. Hoy cuenta con 2148 followers y le han salido otros competidores. También hay un par de perfiles de la mujer que restauró el fresco aunque entre los dos no suman 70 seguidores. En estos perfiles se publicaban tuits mofándose del caso con el brillante humor que caracteriza a los españoles en twitter.

El Ecce Homo también tiene presencia en facebook, al menos en este grupo: “No te deseo ningún mal pero ojalá te restauren como El Cristo de Borja“.

El fin de semana pasado vi en el telediario el pregón de inicio de la romería de Borja, el pueblo hasta entonces desconocido, donde  residía el Ecce Homo. El joven que lo leía decía que le debían a Cecilia (la mujer que “restauró” el cuadro) la mejor campaña de publicidad de la Historia. “Hasta hemos sido trending topic mundial”. Esa frase desató todas mis sospechas. ¿No será todo un montaje? A fin de cuentas desde el principio me pareció bastante surrealista que una mujer restaure un cuadro de una iglesia sin permiso y nadie se dé cuenta. Pero ¿quién puede estar detrás de algo así?

Sin quererlo se me vino a la cabeza la agencia de publicidad Shackleton. Son expertos en llevar a los telediarios sus campañas. Es más, los telediarios son una pieza fundamental de la estrategia en sus campañas. ¿Os acordáis de Miravete, el pueblo en el que nunca pasa nada? Casualmente otro pueblo de Aragón… Parecía una campaña de publicidad para promover el turismo a este pueblo de 12 habitantes, situado en Teruel. Tiempo después se descubrió que era un experimento, encargado por Conect, para demostrar la eficacia de los canales temáticos de pago. Este anuncio solo se emitió en canales temáticos y todo el mundo acabó hablando de ello.

¿Podría ser el Ecce Homo la segunda parte de esta campaña? Si no, ¿qué anunciante podría estar detrás?

La otra agencia que se me vino a la cabeza fue Sra. Rushmore, con su saga para Aquarius de “El ser humano es extraordinario”, con anuncios como La Radio Colifata, Ataudes o Catedral. ¿No podría ser Cecilia la protagonista de uno de estos anuncios? El ser humano es extraordinario.

Haya o no haya una agencia de publicidad detrás, lo que está claro es que, en plena crisis, ante un problema como este, la gente ve una oportunidad, como mínimo para reír, pero en algunos casos también para vender, como la famosa crêpe del Horno de San Onofre del Mercado de San Miguel de Madrid o las camisetas con la imagen del fresco.

Al terminar de escribir este post he descubierto que el Ecce Homo ya cuenta con un extenso artículo en la wikipedia en el que se cuenta cómo se sucedieron los hechos. La noticia del fresco modificado se publicó por primera vez el 7 de agosto en el blog del Centro de Estudios Borjanos.

Por cierto, la Fundéu, Fundación del Español Urgente, dice que debe escribirse eccehomo, salvo que el nombre de la obra sea Ecce Homo. Sin embargo según la herramienta de adwords de Google, el doble de gente busca el segundo término. Así que…vamos a intentar que nos encuentren 😉


Profesor Lazhar

Miércoles, agosto 22, 2012

Después de bastante tiempo, ayer fuimos al cine. Nos apetecía ver “Profesor Lazhar“. Nos la habían recomendado varias personas, entre ellas un maestro. Ya la ponen en pocos cines y a pocas horas, pero no podíamos quedarnos sin verla. Para que luego digan que ignoramos el valor de las recomendaciones…

La película cuenta la historia de un inmigrante argelino que busca rehacer su vida en Canadá. Lee en el periódico que una profesora se ha suicidado en un colegio y, ante la desgracia, ve la oportunidad de encontrar un puesto de trabajo y se presenta como candidato. Es tal el agobio del colegio ante la plaza vacante, que deciden contratarle sin indagar más en su persona.

La falta de experiencia previa en el sector de la enseñanza, la diferencia cultural (y probablemente también generacional) y el reciente suicidio de la anterior profesora en el aula no facilitan su adaptación al centro. Se le tacha de exigente y chapado a la antigua.

Profesor Lazhar” es una historia de superación, de lucha constante, de adaptación a un entorno aparentemente hostil, de escucha… porque lo que hace que el profesor acabe siendo aceptado es su empeño por escuchar a los alumnos y tratar de entenderles.

Aunque después de ver “Los niños del coro” esta película se me quede un poco corta, en el fondo me ha gustado, porque me ha hecho reflexionar sobre la capacidad de adaptación y la importancia de la escucha.

Ya es tarde para contarlo, porque solo nos queda una semana para disfrutar de esta gran iniciativa, pero por si alguno llega a tiempo de aprovecharla, los Cines Renoir ofrecen un ciclo de películas a 3 euros. La mayoría, si no todas, se han podido ver este año en los Renoir: “¿Te las perdiste? Sonríe”. Nosotros probablemente nos animemos la semana que viene a ver “Exótico Hotel Marigold”, que en su día también nos la recomendaron. ¿La visteis? ¿Os gustó?